Se dice de alguien que está en su mundo y pega un salto mental raro en mitad de una charla. Estabais con un tema y, por asociaciones que solo entiende su cabeza, se pone a hablar de otra cosa que no pinta nada. Vamos, que va despistado, desconectado y deja al personal con cara de ¿pero tú de qué vas?
En Cuba se dice de alguien que anda distraído, ido, como si tuviera la cabeza en otra parte. Vamos, que no está prestando atención ni aunque le hablen en la cara. Sirve para vacilar a un amigo que va en piloto automático o para señalar que alguien está en su mundo. Suena suave, pero pica.
Se dice de alguien que está en su mundo, despistado o fantaseando a lo loco, como si tuviera la cabeza metida en una nube con forma de ciruela. Vamos, que no está atendiendo a lo que pasa de verdad y va a su bola con ideas raras o planes imposibles. Suena muy castizo y tiene su puntito.
Se dice cuando alguien está colgado, en la suya, como en modo avión mental. Está presente de cuerpo, pero la cabeza la tiene en cualquier lado menos acá. En Buenos Aires suele sonar a que estás distraído o medio volado, no tanto a filósofo del asado. Vamos, que te hablan y vos ni registrás.