Se dice cuando traes un sueño pesado y andas lento, como si el cuerpo no te respondiera. Es ese estado entre dormido y despierto en el que contestas a medias, se te van las ideas y todo te da flojera. Muy de después de una desvelada o una cruda. Y sí, te ves bien zombie.
"¿Qué onda, compadre? Desde que llegaste andas en la modorra, ni el café te hace paro y ya vas por el tercer bostezo."