En Coquimbo se dice cuando andas con sueño, atontado o medio lento, como si el cuerpo no te respondiera. Suele pasar después de una noche de calor brígido, cuando no pegaste ojo y amaneces hecho bolsa. No es que estés enfermo, es más bien esa modorra pegajosa que te deja el sol y la noche pesada.
"Compadre, andai encañado a cagar, si anoche en La Serena no se podía ni respirar y hoy día estai puro cabeceando en la pega."