Se dice de alguien que anda todo el día quejándose, reclamando por cualquier cosa y tirando mala onda, como si el mundo le debiera una. Es bien chilena y suena a reto cariñoso entre conocidos. Ideal para el típico que no le viene bien nada, ni aunque le regalen la once.
"Oye, deja de andar puro reclamo, si la micro se atrasó cinco minutos nomás. Te tomai un cafecito y se te pasa, po."