Expresión bien tucumana para soltar cuando algo te parece tan increíble que no lo comprás ni ahí, tipo “dale, no me jodás”. También se usa para sacarte de encima a alguien, mandándolo a paseo con picardía, sin sonar tan pesado. Va con tono de sorpresa, burla o hartazgo, según cómo lo tires.
"Che, dicen que el Juancho se compró una casa vendiendo empanadas. Dale, no te creo nada. Andate al bombo, culiau."