Se dice cuando tienes la cabeza hecha un ocho y todo es un desorden mental. Ideas cruzadas, cero claridad y sientes que no sabes ni por dónde arrancar. Es como tener un arroz con mango en el cerebro, una mezcla rara que no cuadra. Muy de panas para admitir que estás perdido sin drama.
"Mano, me mandaron a hacer la declaración y a la vez cambiar la clave del banco y ya tengo un arroz con mango mental. Se me mezcló todo y terminé pagando el internet dos veces."