En Buenos Aires se le dice bondi al colectivo, al bus de todos los días, ese que te lleva al laburo, a la facu o a cualquier lado. Suena cariñoso, aunque a veces vaya explotado y con olor a humanidad. Es parte del folclore porteño y, nos guste o no, todos tenemos historias arriba del bondi.

"Che, el bondi viene hasta las manos, pero si no me subo a este llego re tarde al laburo y mi jefe me cuelga de las bolas en la oficina."

En Uruguay se usa bondi para hablar del autobús de línea, el bondi de todos los días para ir a laburar, estudiar o volver hecho bolsa a casa. Es una palabra muy de la calle, bien rioplatense, que suena más cercana que decir simplemente ómnibus o colectivo. Y seamos sinceros, quejarse del bondi es casi deporte nacional.

"Llegué re jugado al examen porque el bondi venía hasta las manos y encima el chofer paraba a tomar mate con cada vecino del barrio"

En Buenos Aires se le dice bondi al colectivo, el típico autobús urbano que te lleva de un barrio al otro por dos mangos y con el chofer escuchando cumbia a todo lo que da. Es parte del folclore porteño, con sus frenadas bruscas, sus carteles raros y esa sensación de que siempre viene lleno. Y hay que admitir que tiene su encanto.

"Che, si en diez minutos no pasa el bondi me mando un Uber, porque ya estoy llegando tarde y encima salí con el pelo todo mojado."

En Argentina, y también en Mendoza, bondi es la forma bien de calle de decir colectivo o autobús. Lo usás cuando hablás del transporte público de todos los días, ese que a veces pasa clavado y otras desaparece justo cuando vas tarde. Es re común en charlas entre amigos y suena más canchero que decir autobús.

"Dale, apurate que ya viene el bondi y el chofer no te espera ni en pedo. Si lo perdemos, nos comemos media hora parados como unos giles."

En Tucumán bondi es el colectivo de toda la vida, el bus urbano donde se junta media ciudad a cualquier hora. Es parte del paisaje diario, con calor, bocinazos y gente colgada de la puerta. A veces va tan lleno que ni el aire entra, pero igual todos se suben porque si lo perdés, fuiste.

"Che, apurate que si perdemos el bondi nos comemos cuarenta cuadras al rayo del sol y llegamos al laburo hechos sopa."

En Buenos Aires, bondi es la forma bien porteña de decir colectivo, o sea, el autobús de toda la vida. Lo vas a escuchar en la calle, en la parada y hasta en el laburo: “me tomo el bondi”. Es informal, cotidiano y re útil cuando no querés decir “colectivo” cada dos segundos.

"Che, dejá de hacerte el atleta, que está lloviendo a baldazos. Me tomo el bondi en la esquina y en diez estoy allá, tranqui."

En Argentina, bondi es la forma bien de calle de decir autobús o colectivo. Lo vas a escuchar en cualquier barrio, desde la parada hasta el fondo del 60 en hora pico. Es una palabra re cotidiana, y el bondi es ese lugar donde pasan mini dramas, charlas random y anécdotas que después contás como si fueran una serie.

"Che, apurate que se viene el bondi y si lo perdemos nos clava media hora. Encima está hasta las manos y yo con la mochila, el mate y cero paciencia."

En Argentina se le dice bondi al colectivo, al bus de toda la vida, sobre todo al urbano que te pasea por todo el pueblo o la ciudad. Es la típica palabra que usás cuando contás la odisea diaria para ir a laburar o a la facu. Y hay que admitir que suena mucho más simpático que decir simplemente autobús.

"Che, me quedé sin nafta en el auto y ahora tengo que clavarme el bondi a las seis de la mañana, lleno de gente medio dormida y con olor a café derramado."

Forma muy coloquial de referirse al autobús o colectivo, típica del habla argentina y también usada en Chubut. Suena relajado, de calle, como de charla entre amigos que se quejan del transporte pero igual lo toman todos los días. Es de esas palabras que te delatan al toque como argentino y la verdad es que tiene bastante onda.

"Che, si no engancho el bondi en cinco minutos llego re tarde al laburo y mi jefe me hace un escándalo peor que el viento patagónico"

Pausa chistera

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