Changuito

En Chubut y en buena parte de Argentina, changuito es una forma cariñosa de decir nene, pibe o criatura. Suele usarse cuando el chico es inquieto, medio travieso y no para un segundo. No es insulto, más bien ternura con resignación, como diciendo este guacho me va a sacar canas, pero lo quiero igual.

"Mirá al changuito, se escapó de la mesa y ya está arriba del galpón con la gomera. Bajate de ahí, pibe, que tu vieja me mata."

Estar hecho bolsa

Se usa para decir que estás reventado, hecho polvo, sin energía ni para cebarte un mate. Puede ser por una noche de joda, por laburar como animal o por una resaca criminal. Es bien rioplatense y en la Patagonia se escucha un montón. Suena dramático, pero a veces es la pura verdad.

"Ayer metí laburo, después asado y encima joda en lo de Juancho. Hoy estoy hecho bolsa, no me levanto ni aunque me prometan un mate bien dulce."

No gastés bolilla

Se dice para pedirle a alguien que no le dé pelota a algo o a alguien, que no se enganche ni se haga mala sangre. Es como un no le des bola, dejalo pasar o ni te calentés, bien de charla cotidiana. Va perfecto para chismes, críticas o cualquier pavada que no merece tu energía.

"Che, el Nico te tiró mala onda en el grupo y se hace el vivo, pero no gastés bolilla, mañana ya está llorando por otra cosa."

Trazarse un asado

En la Patagonia se usa para decir que te vas a armar un asado bien puesto, de esos con previa, fuego lento y charla larga. Implica juntarse con amigos o familia, comprar la carne, prender la parrilla y quedarse horas picando algo mientras sale el costillar. Planazo simple y glorioso, con olor a humo en la ropa.

"Che, el finde nos trazamos un asado en lo de Lucas, cayó medio barrio y no quedó ni el chimichurri, ni las brasas, ni la dignidad."

Guardá eso en la nube

Se dice cuando pasa algo tan épico, ridículo o buenísimo que merece quedar guardado para siempre, como si lo subieras a la nube para no perderlo. Va mucho para anécdotas, fails y momentos de risa que después se cuentan en el asado. Suena medio moderno, pero entra perfecto en charla.

"Nooo, boludo, te resbalaste, caíste al río y encima saludaste como si nada. Guardá eso en la nube, que esto no se olvida más."

Bicho enfiestado

Se le dice a alguien que anda con una energía de fiesta encima, como acelerado, juguetón y con ganas de armar plan donde caiga. No es que esté borracho necesariamente, es más esa vibra de estar prendido y contagiar manija. Ideal para el amigo que aparece un martes y ya quiere asado, música y quilombo.

"Che, ¿viste a Juanito hoy? Anda re bicho enfiestado, cayó a casa con parlante, tiró dos chistes malos y ya está organizando un asado con los vecinos."

Ser un crack de la lana

Se dice de alguien que es un fenómeno con todo lo que tenga que ver con la lana: esquila, clasificación, laburo de campo o sacar buena producción. Vamos, que en la estancia la rompe y siempre deja a todos mirando. Suena bien patagónico y bien de laburo, de esos elogios que se ganan con manos frías y mate.

"Che, mirá a Juan, en dos horas esquiló medio galpón y encima dejó la lana prolija. Ese tipo es un crack de la lana, posta."

Dar un piso

En Chubut y parte de la Patagonia se dice cuando alguien te acerca en auto y te deja en algún punto, como hacerte la gauchada del aventón. Es un favor bien de barrio, de esos que te salvan cuando no pasa el bondi o andás a pata. No es regalarte un departamento, es llevarte un tramo.

"Che, se largó a llover y no pasa el bondi, ¿te doy un piso hasta la rotonda y de ahí te tomás algo?"

Empezar con todo el chiflete

Se dice cuando arrancás algo con toda la energía, a lo bruto y sin calentar motores, como si te empujara el chiflete patagónico en la cara. Vale para laburo, proyectos, entrenar o lo que sea. Tiene ese sabor sureño de ir de una, sin vueltas. Si no estás listo, te pasa por arriba.

"Apenas cobró el aguinaldo, el Nico empezó con todo el chiflete: pintó la casa, armó el asado y encima se anotó al gym. No paró ni para el mate."

Estar en el jolgorio

Se dice cuando estás metido de lleno en la joda, en el ambiente de fiesta y descontrol, o en un plan con mucha emoción y risas. Es como estar en el centro del quilombo, pero del bueno, del que te deja sin voz al día siguiente. Suena medio clásico, pero en contexto queda re bien.

"Che, anoche estuvimos en el jolgorio hasta las seis, cumbia a todo volumen, fernet por todos lados y el Nacho bailando arriba de la mesa como si fuera famoso."

Estar todo nublado

Se dice cuando alguien anda colgado, distraído o medio lerdo para captar lo que está pasando. Como si tuviera la cabeza con niebla y las ideas no terminaran de arrancar. No es necesariamente insulto, pero sí un palito con humor para el que está en otra y no caza una.

"Te expliqué tres veces dónde era el asado y caíste en la otra punta. Estabas todo nublado, che, dejá el celu un rato."

Chaucha

En Chubut, chaucha se usa para decir que algo es una pavada, que no vale nada o que no tiene importancia. Puede ser un comentario, una promesa o un plan medio flojo. Es como bajarle el precio a algo con una palabra cortita y filosa. Y sí, suena simpática, pero es bastante lapidaria.

"Dejalo, lo que tiró Juan en el grupo es pura chaucha, ni te gastes. Mejor vamos a tomar unos mates y hablamos de algo posta."

Estar en percha

Se dice cuando estás al pedo, sin hacer nada productivo, solo esperando o matando el tiempo. Es como quedarte colgado en un lugar, tranqui, mirando pasar la vida, a veces porque no hay plan y a veces porque te pinta. En Chubut suena re de costa, de mate y viento.

"Che, hoy no laburo ni a palos: me quedo en percha en la costanera con el mate, mirando el mar y boludeando con el celu."

Mandarse la parte

Se dice cuando alguien se agranda, presume de más o se hace el importante, a veces inventando o exagerando para quedar como un campeón. Es el típico que te vende humo y se cree estrella por una pavada. Muy de charla entre amigos para bajarle un cambio al que se está haciendo el canchero.

"Mirá al Juan, se compró unas zapatillas nuevas y ya camina como si fuera Messi. Siempre mandándose la parte en el asado, qué personaje."

Hacer un guachazo

Se usa cuando alguien tira una promesa o un plan bien grandote, pero en el fondo no piensa cumplir ni ahí. Es chamuyo del bueno, puro humo para quedar bien y zafar en el momento. Muy de charla entre amigos cuando ya conocés al personaje y sabés que al final se borra o se hace el gil.

"El Lucho juró que traía el cordero y la leña, pero era puro guachazo. Cayó con una gaseosa tibia y encima preguntó si alguien tenía carbón."

Llevarla de arriero

Se dice de alguien que se las sabe todas y va con oficio, como quien ya hizo ese laburo mil veces. No es tanto “calma zen”, es más bien maña y experiencia para salir airoso cuando se complica. Viene del arriero, el que guía animales y carga, que si no es vivo, la pifia feo.

"Se cortó la luz en pleno cumple y el Nico armó el fuego, sacó la heladerita y salvó el asado igual. Todos: este loco la lleva de arriero, ni se despeina."

Estar de parranda

Se dice cuando alguien anda de joda, de fiesta en fiesta, y no aparece por casa ni por casualidad. Suele implicar que está con amigos, tomando algo, bailando o dando vueltas por ahí hasta cualquier hora. En Argentina suena bien campero y medio viejo, pero sigue teniendo su encanto.

"Che, ¿y el Fede? Lo llamé mil veces y nada. Olvidate, está de parranda por Trelew desde anoche, seguro cae mañana con cara de resaca."

Pegar un saque

En Chubut se usa para decir que salís a dar una vuelta tranqui, sin plan fijo, solo para ver qué onda y cómo está la movida. Es el típico paseo de mirar vidrieras, cruzarte gente conocida, chusmear un toque y capaz terminar en cualquier lado. No es un viaje, es un ratito de calle y aire.

"Che, después del asado pegamos un saque por el centro, vemos qué onda y de paso saludamos a los pibes, capaz pinta una birra y todo."

Más perdido que pingüino en el tablero

Se dice cuando alguien está totalmente desorientado, no caza una o no entiende ni de qué va la película. Es como estar fuera de lugar mal. En Chubut tiene gracia por los pingüinos de la zona, y lo del tablero remata la imagen absurda. Ideal para clases, reuniones y cualquier charla técnica que te supere.

"En la reunión tiraron siglas, gráficos y números a lo loco y yo, mate en mano, más perdido que pingüino en el tablero, asentía como si supiera."

Estar en modo ñaupa

Se dice cuando alguien está colgado, distraído o medio en otra, como si tuviera la cabeza en el año del pedo. También vale para cosas pasadas de moda o re atrasadas, tipo tecnología vieja o ideas antiguas. Es bien patagónica y suena a que la persona va con delay. Y sí, tiene su encanto.

"Che, le expliqué tres veces lo del asado y cae recién ahora. Está re en modo ñaupa, ¿viste? Encima cayó con un Nokia y preguntó si había WiFi gratis."

Andar tirando bolazos

Se dice de alguien que va por ahí hablando al pedo, tirando bolazos y mandando fruta como si supiera de todo. Son críticas o comentarios sin base, puro humo para hacerse el capo o para picantear. En Chubut se usa mucho para marcar al que opina fuerte, pero cuando le pedís pruebas, desaparece.

"El Nico anda tirando bolazos del laburo, que si van a echar a medio mundo y no sé qué. Le pedís de dónde lo sacó y se hace el sota, puro chamuyo."

Carpa

Además de la tienda de campaña, en Chubut y alrededores se usa carpa para hablar de la cara que se te queda cuando pasás vergüenza o te dejan pagando. Es esa expresión de incomodidad que no podés disimular, como si se te armara una carpa en la jeta. Suele ir con se te notó la carpa o quedaste con carpa.

"Le tiraste onda a la profe y te dijo gracias, re amable. Te juro que se te notó la carpa a full, quedaste rojo como tomate."

Hacerse el chubutense

Se dice cuando alguien se hace el distraído o finge que no entiende para zafar de una responsabilidad, evitar un favor o esquivar un quilombo. Vamos, el clásico hacerse el boludo, pero con guiño patagónico. Sirve para señalar al que se hace el sota y mira para otro lado justo cuando hay que poner el lomo.

"Che, Juan, dejá de hacerte el chubutense y lavá los platos, que te comiste medio asado y ahora te hacés el que no escuchó nada."

Hacer changas

Se dice cuando vas agarrando laburitos sueltos, de esos que salen hoy sí y mañana quién sabe, para hacerte unos mangos. Puede ser en un taller, pintando una pared o ayudando en una mudanza. Es el plan de ir tirando con lo que aparezca, bien de a pie. Y sí, te salva.

"Che, estoy haciendo changas con un vecino, hoy le arreglé el portón y mañana capaz pinto una pieza, así junto unos mangos para el finde en el cerro."

Mandar fruta

Se dice cuando alguien se pone a chamuyar y tira cualquiera, inventando datos o hablando sin saber, solo para zafar o quedar bien. Es como rellenar con humo, pero versión patagónica y con cara de yo la tengo clarísima. Ideal para detectar al que improvisa en reuniones, parciales o charlas incómodas.

"En la juntada le preguntamos a Nico por el proyecto y arrancó a mandar fruta mal, que si lo había revisado un ingeniero de la NASA y que el WiFi lo hackeó un pingüino."

Tomarse un mate

Se dice cuando alguien se toma un rato para cebarse un mate, ya sea en casa, en el laburo o donde pinte. No es solo tomar la infusión, es hacer una pausa y bajar un cambio: charlar, chusmear un poco o mirar el viento patagónico sin culpa. Excusa perfecta y bastante sagrada.

"Dale, dejá de renegar con la compu y venite un toque, nos tomamos un mate y después seguimos, que hoy el viento te deja loco."

Mandarina

En Chubut se le dice mandarina a alguien medio blandito, fácil de convencer o de manejar, como si lo pelaras sin esfuerzo. Va con tono de cargada, no es el insulto más heavy, pero pica. Ideal para el amigo que cambia de plan en dos segundos si le insistís un poquito.

"No le pidas mucho a Juan, es re mandarina: le tirás dos chamuyos y ya te está haciendo la segunda, al toque."

Rariar

Verbo bien de la calle para decir que alguien se pone raro, actúa medio torcido o empieza a hacer cosas que no cierran. Puede ser por estar en una, por nervios, por sueño o porque se le cruzaron los cables. En Chubut se usa con tono de broma, como diciendo: dale, dejá de rariar.

"Che, el Juan se puso a rariar en la previa y terminó discutiendo con el perro porque juraba que le había escondido el control."

Echarse una siestita patagónica

Se dice cuando te pegás una siesta bien larga y bien calentita, de esas que el frío patagónico te pide a gritos. Te tirás con mil frazadas, apagás el mundo y quedás en modo hibernación total. No es una cabeceadita, es desaparecer un rato como oso en invierno. Una gloria, la verdad.

"Che, con este viento y el asado que me clavé, me echo una siestita patagónica y si me buscan, que sea mañana."

Estar más perdido que noria en el desierto

Se dice cuando alguien está totalmente desorientado, sin idea de qué hacer o por dónde seguir. Vamos, que va dando vueltas sin rumbo y no caza una, como una noria plantada en pleno desierto, sin agua ni sentido. Es una comparación bien exagerada y bastante graciosa para pinchar a un amigo cuando anda en cualquiera.

"Che, ¿viste a Juan en el examen? Estaba más perdido que noria en el desierto, mirando la hoja como si fuera un mapa del tesoro."

Andar matado

Se dice cuando estás reventado, sin energía, como si te hubiera pasado un camión por encima. Vale para cansancio físico o mental, de esos días que no te dan las piernas ni la cabeza. Muy de charla cotidiana, bien rioplatense, y suele ir con un toque de drama simpático para que te tengan un poco de piedad.

"Hoy corrí atrás del colectivo, laburé a full y encima tuve clase. Ahora ando matado, me tiro un rato y que nadie me joda."

Ser un piojito

Apodo medio en joda para pibes o pibas que andan siempre en patota, pegados como piojos, siguiendo la movida y metiéndose donde haya algo para hacer. Suele decirse cuando caen en grupo, arman bardo, se ríen fuerte y no paran un segundo. No es súper insulto, más bien cargada con cariño.

"Ahí vienen los piojitos del barrio, todos pegados, haciendo bardo en la plaza y planeando alguna aventura para esta noche."

Estar al toque

Se usa para decir que alguien está listo ya, disponible al instante o que algo se hace rapidísimo. Es como soltar un "en dos segundos" pero bien de calle. En Argentina se escucha un montón, y en la Patagonia también. Ideal para planes improvisados, mandados express o cuando te apuran y vos ya estás con todo.

"Che, ¿salimos ya o qué? Tranqui, estoy al toque, ya me puse la campera y tengo las llaves, no rompas."

Meñorguear

Verbo bien de chusma: meterse a curiosear en cosas ajenas a escondidas, como quien juega a detective pero en versión cotilla. Es revisar, husmear y buscar data donde nadie te llamó, normalmente sin que te pesquen. Suena medio inventado pero se entiende al toque y pinta perfecto para cuando alguien anda con la nariz donde no va.

"Fuimos a lo de la tía Marta y, apenas se fue a cebar unos mates, el Nico se puso a meñorguear en los cajones como si buscara un tesoro."

Estar al horno

Se dice cuando alguien está en un quilombo grande y ya no hay mucho que hacer, tipo que la cagaste y te toca bancártela. Es como estar frito, pero con sabor bien argentino. Vale para exámenes, laburo, deudas o cuando te mandaste una y te agarraron con las manos en la masa.

"Te olvidaste de pagar la luz, te cortaron todo y encima viene tu suegra a cenar. Estás al horno, hermano, andá buscando velas y una excusa rápida."

Estar de hotelazo

Se dice cuando alguien anda como rey, dándose gustos y viviendo cómodo, como si estuviera instalado en un hotel de lujo. Implica cero preocupaciones, buena comida, paseos y esa vibra de plata o de suerte que te cambia el ánimo. No es literal, es más bien una forma de decir que la está pasando bomba.

"Mirá al Fede, desde que pegó el negocio anda de hotelazo, asadito todos los findes, birrita fría y paseíto por la costa como si nada."

Ser un gato

En Chubut, decir que alguien es un gato es llamarlo metido, chusma y recontra curioso. Es el típico que se asoma a todo, pregunta de más y siempre cae justo cuando hay quilombo, como si tuviera radar para el chisme. No es un insulto heavy, pero sí una cargada para marcar que no se aguanta la intriga.

"Boludo, apenas se cortó la luz y ya estaba Maxi en la vereda preguntando qué pasó y quién fue. No puede con su genio, es un gato mal."

Manguchos

Manera bien patagónica y medio en chiste de decir plata, como “unos mangos” pero en diminutivo cariñoso. Se usa para hablar de poca guita, la justa para zafar, cargar la SUBE o comprar algo rápido. Y sí, en el sur los manguchos aparecen y se evaporan más rápido que el viento.

"Che, ¿me prestás unos manguchos? Quiero comprar yerba y algo dulce, porque si salimos ahora, el viento nos deja sin mate en dos cuadras."

Es re piola

Se dice cuando algo está muy bueno, copado o directamente una masa. También vale para una persona que es piola, o sea, buena onda y sin vueltas. El re le sube el volumen a la frase, como diciendo muchísimo. Es bien de Argentina y queda perfecto para tirar un elogio rápido y callejero.

"Che, ¿viste el mural nuevo del centro? Es re piola, posta. Los pibes la rompieron y ahora el barrio quedó más lindo que nunca."

Flor de maleta

Se dice de alguien que es medio lerdo o torpe, ya sea para aprender algo o para moverse haciendo una actividad. Vamos, que le cuesta arrancar y encima la pifia seguido. Suena bien patagónico y bastante cargoso, pero suele ir en tono de gastada entre amigos, no para bardear en serio.

"Che, el Juan es flor de maleta en el fulbito, quiso tirar un caño y terminó abrazado al poste. Dale, practicá un poco que así no te salva ni el árbitro."

Estar al pelo

Se dice cuando algo está perfecto, impecable, justo como tiene que ser. Puede ser un plan, un laburo, un look o cómo salió algo. Es como decir que quedó de diez, sin fallas y con buena onda. Suena bastante rioplatense, de esas frases que tirás y ya sabés que todo salió redondito.

"Che, ¿viste el asado de anoche? Estuvo al pelo, loco: la carne en su punto, la birra helada y nadie se puso pesado."

Mandarse al lado

Se dice cuando alguien se corre del tema a propósito y finge demencia con una calma sospechosa. En vez de responder o hacerse cargo, mira para otro lado, cambia de tema o se hace el distraído como si nada. Es una forma bien patagónica de decir que se hizo el boludo, pero con estilo y carita de yo no fui.

"Le preguntamos a Nico por la novia y el chabón se mandó al lado al toque, se puso a cebar mate y a mirar el techo como si estuviera contando grietas. Dale, hermano, no te hagas."

Tirar la chancleta

En Chubut y otras zonas de Argentina se usa para decir que alguien se relaja a lo bestia, se olvida de las obligaciones y se entrega al descanso total. Es como soltar todo, dejar de hacerse drama y dedicarse a vaguear sin culpa. Ideal después de una semana matadora, y la verdad es que suena bastante liberador.

"Boludo, después de esta semana en el laburo pienso tirar la chancleta mal, apagar el celu y quedarme en casa comiendo facturas y maratoneando series."

Estar cagado

Se dice cuando alguien está muerto de miedo o nerviosísimo, como con el corazón en la garganta y la cabeza imaginando lo peor. No es que estés sucio, es que estás asustado de verdad, a veces por una situación que se viene pesada. Es bastante vulgar, pero en Argentina se usa un montón y es bien gráfico.

"Se cortó la luz en plena ruta y empezó a soplar viento zonda, yo estaba cagado y mi primo decía que tranqui, que en Chubut eso es un mimo."

Andar pescando

Se dice de alguien que está colgado, distraído o medio en cualquiera, como si no cazara una y estuviera mirando la vida pasar. No es que esté pescando de verdad, es más bien que no engancha la conversación o va a destiempo. En Chubut se usa mucho para pinchar al que anda lento de reflejos.

"Che, Facu, ¿me escuchás? Andás pescando mal desde que te levantaste, seguís en piyama y ya son las tres. Dale, activá que tenemos que salir."

Venir con la lancha

Se dice cuando alguien aparece en un lugar con toda la energía y la actitud, como entrando fuerte y haciéndose notar. No es llegar calladito a un rincón, es caer con show, con ganas de charlar, de joder un rato o de prender la juntada. En Chubut suena bien patagónico y medio en chiste, pero se entiende al toque.

"Cayó el Nico a la previa con parlante, hielo y dos bolsas de papas. Mirá quién vino con la lancha, ya se armó el quilombo en la cocina."

Estar al horno con papas

Se dice cuando estás en un quilombo serio y ya no hay mucha vuelta que darle, como que te agarraron y estás listo para salir servido. Es una forma bien gráfica de decir que estás complicado, que te van a retar, sancionar o que se te viene la noche. Suena medio en chiste, pero el mensaje es clarito.

"Boludo, me olvidé de pagar la luz y justo cae mi vieja a casa. Estoy al horno con papas, mal, y encima no tengo ni una vela."

Firmar la tranquera

En Chubut y la Patagonia se dice cuando alguien se va dejando su marca, como para que se note que pasó por ahí. Puede ser una pintada, un rayón, una travesura o cualquier gesto medio canchero y medio irrespetuoso. No es literal de firmar nada, es más bien el toque final de quien no se va calladito.

"Cayó al cumple, se comió medio cordero, contó dos chamuyos y cuando se fue dejó su sticker en la heladera. Listo, firmó la tranquera y desapareció."

Ser un guanaco

En Chubut y la Patagonia, decirle a alguien guanaco es tratarlo de bruto, medio bestia o cabeza dura, como el bicho cuando se planta y no hay quien lo mueva. También puede ir para el que se agranda y se hace el vivo sin tener con qué. Es un insulto suave, pero pica.

"Dale, Nico, no seas guanaco: te dije que dobles en la rotonda y te mandaste derecho. Encima ahora te hacés el canchero, ¿qué te pasa?"

Andar de chusma

Se dice cuando alguien anda de metiche y chusma, husmeando por ahí para enterarse de lo ajeno. Es el típico que se pega a la conversación, mira el celular ajeno o pregunta de más. No siempre es mala onda, a veces es puro morbo y ganas de chisme. Igual, aflojá un toque.

"Che, dejá de andar de chusma, no le mires el celu a la piba. Vení, cebate unos mates y si querés después te cuento bien el chisme."
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