Se dice cuando estás reventado, sin energía, como si te hubiera pasado un camión por encima. Vale para cansancio físico o mental, de esos días que no te dan las piernas ni la cabeza. Muy de charla cotidiana, bien rioplatense, y suele ir con un toque de drama simpático para que te tengan un poco de piedad.
"Hoy corrí atrás del colectivo, laburé a full y encima tuve clase. Ahora ando matado, me tiro un rato y que nadie me joda."