Verbo bien nariñense para decir que alguien se pone a hablar y hablar, echando cuento sin freno, a veces con chisme, queja o puro drama. No es solo conversar, es soltar la lengua como si estuviera en programa de radio. Perfecto para el cafecito, la tienda y la esquina. Y sí, cansa, pero entretiene.
"Ve, la Juliana se puso a calbajar de la novela y no nos dejó ni probar el tinto, ya iba por el capítulo 80 con lágrimas y todo."