En Risaralda se dice cuando un carro está bajito de suspensión, casi pegado al piso, bien “planchado” y con pinta de tuneo. Suele ir con rines, sonido y toda la parafernalia para llamar miradas. No es que esté dañado, es puro estilo callejero. Si lo ves pasar, seguro suena duro.

"El parcero cayó al parche con el carro planchado, rines brillando y el bajo retumbando, y de una todos: “uy no, qué nave”, hasta el celador se quedó mirando."

Pausa chistera

Sabemos que has venido a culturizarte, pero aquí nos gusta despistar. Mientras tu cerebro procesa expresiones callejeras, nosotros le colamos un chiste por la puerta de atrás.

Si no te ríes en 10 segundos, te hacemos un descuento. Palabra de duende.

¿Te mola lo que decimos? Pues si nos mandas un Whatsapp te vas a partir de risa con nosotros!
Charlemos
Tu cesta: 0,00 € (0 productos)
Imagen del producto

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!