Expresión canaria para soltar sorpresa, cabreo suave o flipada máxima cuando pasa algo inesperado. Es como decir: pero qué fuerte, ¿en serio? Suele ir con ese tono de barrio y confianza, y queda perfecta para reaccionar a una locura, una noticia rara o una metida de pata. Suena muy de las islas, y eso mola.
"Íbamos tan tranquilos por Las Canteras y aparece un tío en patines con un loro en el hombro. Chacho, qué leche, casi me atraganto con el bocata."