Chacho, ta' cucho
Expresión canaria para soltarle a alguien, con confianza, que se ha quedado con algo que no era suyo o lo ha pillado sin pedir permiso. No va de robo serio, más bien de caradura simpático o de cogerlo prestado a lo loco. Se dice medio en broma, como regañando pero con risas.
Planchar la oreja
Expresión para decir que te vas a dormir, normalmente del tirón y sin remordimientos. Es como soltar un: me piro a la cama y que el mundo ruede. En Canarias se oye con ese puntito vacilón, sobre todo cuando estás reventado. No hace falta playa, pero si vienes de una, entra sola.
Ser un jartón
En Canarias se le dice a alguien que es un cachondo, un vacilón de los buenos, de esos que siempre están con la broma y te tienen doblado de la risa. No es que sea payaso, es que tiene gracia natural y se marca unos cuentos que te alegran el día. Vamos, que con esa persona no te aburres ni queriendo.
Embolar
En Canarias, embolar es meterse en un lío o en una tarea sin tener ni idea, pero tirando pa’lante con más fe que técnica. Es ese momento de decir: yo me lo guiso, yo me lo como, y acabar improvisando con tutoriales, cinta aislante y buen rollo. A veces sale bien, a veces la lías parda.
Capacía
En Canarias, se dice con ironía para llamar a alguien fantasioso o flipado, de los que prometen que van a estudiar a muerte o que van a hacer algo enorme, pero luego se quedan en nada. Mucha boquilla y cero acción. Va con tonito de vacile, no es un insulto grave, pero pica lo justo.
Cabrón
Insulto clásico que, entre colegas y con confianza, también puede ir en plan cariñoso o de vacile, como decir “qué tío” o “menudo pieza”. Ojo, según el tono puede ser bastante ofensivo, así que no lo sueltes a cualquiera. En Canarias se oye mucho en bromas entre amigos, sobre todo cuando alguien se pasa de listo o te la juega.
Más colgao que mis huevos
Se dice de alguien que está muy colgado, despistado o flipado, como viviendo en su propia película. Vale para el que va a su bola, suelta ideas rarísimas o reacciona a todo como si estuviera en un sueño. Es vulgar y bastante bruta, pero justo por eso tiene gracia si hay confianza y buen rollo.
Jugarse el mojo
Se dice cuando te la juegas a lo grande, sin red, como quien pone todo en la mesa y a ver qué pasa. Vale para un plan arriesgado, una decisión valiente o un “pa’lante” en una situación chunga. Lo del mojo le mete el toque canario, picón y con guasa, como debe ser.
Joda
En Canarias, joda es la fiesta, el cachondeo o el plan de desmadre, normalmente con colegas, risas y alguna que otra birra. También vale para decir que algo es broma o que te están vacilando: no me vengas con jodas. No es un juego con reglas, es más bien el ambiente. Y sí, suele acabar con resaca.
Sacar tajá
En Canarias se dice cuando le sacas provecho a algo, sobre todo si te sale redondo y encima te lo pasas bien. Es como exprimir el plan hasta la última gota: pillar ventaja, rascar algo extra o montarte una buena con lo que había. Vamos, que si hay tajá, tú no te quedas mirando.
Sopa de burro cansao
Expresión canaria muy graciosa para hablar de una comida o bebida que te da un chute de energía cuando estás reventado. No es una sopa real, es más bien la idea de algo tan potente que hasta despertaría a un burro agotado. Se usa mucho después de fiestas largas, resacas épicas o días de curro interminables.
Aguanta vara
Se le suelta a alguien para que se aguante, tenga paciencia y no se raje cuando la cosa se pone pesada o incómoda. Es como decir: tira pa’lante y no montes drama, que esto se pasa. Va bien para colas eternas, curros duros o colegas intensitos. No es fina, pero es muy de calle.
Companaje
En Canarias, el companaje es lo que acompaña al pan, sobre todo en un bocata o una pulguita: el relleno, vaya. Puede ser queso, chorizo, atún, pata, tortilla o lo que pilles. Se usa mucho cuando estás montando la merienda y alguien pregunta qué hay pa’ meterle. Sencilla, útil y muy de aquí.
Ando corto de feria
Se dice cuando vas justo de pasta, que llegas a fin de mes haciendo malabares y no te da ni para un capricho. En Canarias, “feria” aquí no es la fiesta, es el dinero, la guita. Vamos, que estás tieso y toca tirar de ingenio, de la nevera y de planes baratitos hasta cobrar.
Ir a tiro
En Canarias se dice ir a tiro cuando alguien pasa por una casa o por un sitio rapidísimo, casi sin pararse, como de entrada por salida. Es como aparecer, soltar lo que tengas que soltar y largarte volando. Muy útil cuando vas con la hora pegada al culo, aunque a veces queda un poco feo si ni te sientas.
Partirse el culo
Se dice cuando te ríes a lo bestia, sin poder parar, hasta que te duele la barriga. Vamos, que algo te hace tanta gracia que acabas doblado y con lágrimas en los ojos. Es bastante vulgar, sí, pero en la calle se usa un montón. Si alguien suelta una de esas, te partes el culo y ya.
Donde Tarzán perdió el cuchillo
Se dice cuando un sitio está lejísimos, perdido de la mano de Dios y encima no lo conoce ni el tato. Vamos, que para llegar tienes que llevar bocata, paciencia y cobertura cero. En Canarias encaja perfecto para hablar de un barranco, un camino de cabras o cualquier rincón remoto donde no pinta nadie.
Estar pa'l sistema
Se dice de alguien que va a su bola, despistado o en su mundo, como si no estuviera conectado a lo que pasa alrededor. También vale para el que está en modo pasota y no se entera de nada, aunque la cosa esté seria. Es muy canario y suena a colleja cariñosa, la verdad.
Machucar
En Canarias se usa para decir aplastar, estrujar o hacer puré algo a base de apretar o dar golpes. Vale para comida, dedos en una puerta o lo que sea que acabes dejando hecho un cristo. No es fino, pero es súper gráfico y se entiende al vuelo. Si alguien dice que machucó algo, ya sabes que quedó regular.
Darle duro
Se dice cuando te entregas a tope a algo, sin frenos: puede ser bailar, entrenar, currar o salir de fiesta. Es meterle caña de verdad, hasta que te quedas sin aire o sin voz. En Canarias encaja perfecto para hablar de verbena y festival, cuando la noche se te va de las manos. Y sí, luego se paga.
Estar en el ajo
Se dice cuando estás metido en el tema, enterado de lo que se cuece o incluso participando en un plan. Vamos, que no te lo cuentan, tú ya estás dentro del ajo. Puede sonar a conspiración cutre o a planazo, según el contexto. En Canarias se usa igual, sin tanta película de calitas secretas.
¡Qué morro tienes!
Se le suelta a alguien que tiene mucha cara, que se pasa de listo o que pide cosas sin vergüenza, como si el mundo le debiera un favor. No va de inventarse historias, va de descaro puro y duro. En Canarias se oye bastante y queda perfecto para cortar el rollo a un caradura.
Dame una mano
Se dice para pedir ayuda, echar una mano con algo o pedir un favor rápido. Es súper común y no tiene misterio, aunque según el tono puede sonar a: venga, no te hagas el loco y arrima el hombro. Lo del chisme ya es cosa de la conversación, no del significado. Y sí, funciona para todo.
Chacho, qué leche
Expresión canaria para soltar sorpresa, cabreo suave o flipada máxima cuando pasa algo inesperado. Es como decir: pero qué fuerte, ¿en serio? Suele ir con ese tono de barrio y confianza, y queda perfecta para reaccionar a una locura, una noticia rara o una metida de pata. Suena muy de las islas, y eso mola.
Está suelto
En Canarias se dice cuando algo está desatado y con fuerza, como el mar cuando viene picado y con mala leche. Entre surferos puede sonar a que hay olas potentes y el agua está revuelta, de esas que te ponen a prueba. Vamos, que la cosa está movidita y mejor ir con ojo, pero con ganas.
Prometer hasta meter
Dicho bastante bruto para señalar a quien promete de todo con tal de conseguir lo que quiere, sobre todo ligar o convencer a alguien. Vamos, que te vende el paraíso y cuando ya ha metido, se le acaba la labia y desaparece el interés. Se usa con sorna para llamar caradura a alguien. Y sí, tiene mala leche.