Chacho, ta' cucho

Expresión canaria para soltarle a alguien, con confianza, que se ha quedado con algo que no era suyo o lo ha pillado sin pedir permiso. No va de robo serio, más bien de caradura simpático o de cogerlo prestado a lo loco. Se dice medio en broma, como regañando pero con risas.

"Chacho, ta' cucho el cargador que dejé en el curro. Te lo llevaste pa' tu casa y ahora estoy aquí tieso, tráemelo mañana, ¿eh?"

Planchar la oreja

Expresión para decir que te vas a dormir, normalmente del tirón y sin remordimientos. Es como soltar un: me piro a la cama y que el mundo ruede. En Canarias se oye con ese puntito vacilón, sobre todo cuando estás reventado. No hace falta playa, pero si vienes de una, entra sola.

"Chacho, hoy entre la guagua, el curro y el calor me quedé tieso. Llego a casa, me tiro en la cama y a planchar la oreja, que mañana será otro día."

Ser un jartón

En Canarias se le dice a alguien que es un cachondo, un vacilón de los buenos, de esos que siempre están con la broma y te tienen doblado de la risa. No es que sea payaso, es que tiene gracia natural y se marca unos cuentos que te alegran el día. Vamos, que con esa persona no te aburres ni queriendo.

"Ese Gustavo es un jartón, mi niño. Nos sentamos a tomar algo y en cinco minutos ya tiene a todo el bar partiéndose con sus cuentos y sus vacilones."

Embolar

En Canarias, embolar es meterse en un lío o en una tarea sin tener ni idea, pero tirando pa’lante con más fe que técnica. Es ese momento de decir: yo me lo guiso, yo me lo como, y acabar improvisando con tutoriales, cinta aislante y buen rollo. A veces sale bien, a veces la lías parda.

"Ayer Nacho se puso a embolar con la tubería rota, vio dos vídeos y dijo que era fácil. Resultado: el piso como una piscina y él pidiendo toallas a los vecinos."

Capacía

En Canarias, se dice con ironía para llamar a alguien fantasioso o flipado, de los que prometen que van a estudiar a muerte o que van a hacer algo enorme, pero luego se quedan en nada. Mucha boquilla y cero acción. Va con tonito de vacile, no es un insulto grave, pero pica lo justo.

"El José dijo que anoche se iba a estudiar física cuántica y acabó probando posturas para ver series en la cama. Menuda capacía, hoy va al examen a improvisar."

Cabrón

Insulto clásico que, entre colegas y con confianza, también puede ir en plan cariñoso o de vacile, como decir “qué tío” o “menudo pieza”. Ojo, según el tono puede ser bastante ofensivo, así que no lo sueltes a cualquiera. En Canarias se oye mucho en bromas entre amigos, sobre todo cuando alguien se pasa de listo o te la juega.

"Mira al cabrón del Dani, dijo que venía con una bolsa y apareció con papas arrugadas y mojo pa’ medio barrio. Nos salvó la pachanga otra vez."

Más colgao que mis huevos

Se dice de alguien que está muy colgado, despistado o flipado, como viviendo en su propia película. Vale para el que va a su bola, suelta ideas rarísimas o reacciona a todo como si estuviera en un sueño. Es vulgar y bastante bruta, pero justo por eso tiene gracia si hay confianza y buen rollo.

"Raúl llega con un sorbete de gofio y pregunta si lo puede mezclar con Monster, y encima dice que así se le ordena la vida. Ese pibe está más colgao que mis huevos."

Jugarse el mojo

Se dice cuando te la juegas a lo grande, sin red, como quien pone todo en la mesa y a ver qué pasa. Vale para un plan arriesgado, una decisión valiente o un “pa’lante” en una situación chunga. Lo del mojo le mete el toque canario, picón y con guasa, como debe ser.

"Me jugué el mojo y le solté al jefe que me subiera el sueldo. Se quedó tieso, pero al final aflojó. Luego celebramos con papas arrugadas y una Dorada bien fría."

Joda

En Canarias, joda es la fiesta, el cachondeo o el plan de desmadre, normalmente con colegas, risas y alguna que otra birra. También vale para decir que algo es broma o que te están vacilando: no me vengas con jodas. No es un juego con reglas, es más bien el ambiente. Y sí, suele acabar con resaca.

"Anoche hubo joda en casa de la Nati, música a tope y risas hasta las tantas. Y cuando dije que me iba, me soltaron: ¿pero qué haces, chacho? Si la joda acaba de empezar."

Sacar tajá

En Canarias se dice cuando le sacas provecho a algo, sobre todo si te sale redondo y encima te lo pasas bien. Es como exprimir el plan hasta la última gota: pillar ventaja, rascar algo extra o montarte una buena con lo que había. Vamos, que si hay tajá, tú no te quedas mirando.

"Íbamos a la playa en plan tranqui y acabamos sacando tajá: el colega trajo el ukelele, se pegó un atardecer brutal y terminamos con los guiris, dos tablas y media pandilla nueva."

Sopa de burro cansao

Expresión canaria muy graciosa para hablar de una comida o bebida que te da un chute de energía cuando estás reventado. No es una sopa real, es más bien la idea de algo tan potente que hasta despertaría a un burro agotado. Se usa mucho después de fiestas largas, resacas épicas o días de curro interminables.

"Pibe, después de currar doce horas seguidas estoy hecho polvo, a ver si me traes una sopa de burro cansao porque como no, me quedo frito encima del sofá."

Aguanta vara

Se le suelta a alguien para que se aguante, tenga paciencia y no se raje cuando la cosa se pone pesada o incómoda. Es como decir: tira pa’lante y no montes drama, que esto se pasa. Va bien para colas eternas, curros duros o colegas intensitos. No es fina, pero es muy de calle.

"Llevamos una hora en la cola del guagua y tú ya estás bufando. Aguanta vara, mi niño, que ahora llega y después nos vamos a por unas papas arrugás."

Companaje

En Canarias, el companaje es lo que acompaña al pan, sobre todo en un bocata o una pulguita: el relleno, vaya. Puede ser queso, chorizo, atún, pata, tortilla o lo que pilles. Se usa mucho cuando estás montando la merienda y alguien pregunta qué hay pa’ meterle. Sencilla, útil y muy de aquí.

"Traje pan calentito, pero falta el companaje: ¿hay queso tierno o pata asada? Que si no, me hago uno de atún y me lo como igual, mi niño."

Ando corto de feria

Se dice cuando vas justo de pasta, que llegas a fin de mes haciendo malabares y no te da ni para un capricho. En Canarias, “feria” aquí no es la fiesta, es el dinero, la guita. Vamos, que estás tieso y toca tirar de ingenio, de la nevera y de planes baratitos hasta cobrar.

"Mi niño, hoy no hay terraza ni nada, que ando corto de feria. Si quieres, pillamos un bocata y nos sentamos en la playa a ver el atardecer."

Ir a tiro

En Canarias se dice ir a tiro cuando alguien pasa por una casa o por un sitio rapidísimo, casi sin pararse, como de entrada por salida. Es como aparecer, soltar lo que tengas que soltar y largarte volando. Muy útil cuando vas con la hora pegada al culo, aunque a veces queda un poco feo si ni te sientas.

"Piba, ayer fui a tu casa a tiro, toqué el timbre, miré por la ventana y salí pitando porque tenía guagua en diez minutos y ni me daba tiempo a sentarme."

Partirse el culo

Se dice cuando te ríes a lo bestia, sin poder parar, hasta que te duele la barriga. Vamos, que algo te hace tanta gracia que acabas doblado y con lágrimas en los ojos. Es bastante vulgar, sí, pero en la calle se usa un montón. Si alguien suelta una de esas, te partes el culo y ya.

"El primo Dani quiso cortar el pan a lo fino y casi se lleva el mantel por delante. Chacho, nos dio un ataque y acabamos todos en el suelo, partiéndonos el culo como si no hubiera mañana."

Donde Tarzán perdió el cuchillo

Se dice cuando un sitio está lejísimos, perdido de la mano de Dios y encima no lo conoce ni el tato. Vamos, que para llegar tienes que llevar bocata, paciencia y cobertura cero. En Canarias encaja perfecto para hablar de un barranco, un camino de cabras o cualquier rincón remoto donde no pinta nadie.

"Quedamos en el bar y el nota me manda la ubicación: un sendero sin farolas, con cabras y viento. Pibe, eso está donde Tarzán perdió el cuchillo, ¿tú vas en serio?"

Estar pa'l sistema

Se dice de alguien que va a su bola, despistado o en su mundo, como si no estuviera conectado a lo que pasa alrededor. También vale para el que está en modo pasota y no se entera de nada, aunque la cosa esté seria. Es muy canario y suena a colleja cariñosa, la verdad.

"Chacho, están todos recogiendo porque viene el viento y tú ahí sacando la hamaca y el gofio. Estás pa'l sistema, mi niño, no te enteras de nada."

Machucar

En Canarias se usa para decir aplastar, estrujar o hacer puré algo a base de apretar o dar golpes. Vale para comida, dedos en una puerta o lo que sea que acabes dejando hecho un cristo. No es fino, pero es súper gráfico y se entiende al vuelo. Si alguien dice que machucó algo, ya sabes que quedó regular.

"Mi primo fue a cerrar el maletero y se machucó el dedo, chacho. Se puso a gritar como si lo estuvieran matando y el guachinche entero se quedó mirando."

Darle duro

Se dice cuando te entregas a tope a algo, sin frenos: puede ser bailar, entrenar, currar o salir de fiesta. Es meterle caña de verdad, hasta que te quedas sin aire o sin voz. En Canarias encaja perfecto para hablar de verbena y festival, cuando la noche se te va de las manos. Y sí, luego se paga.

"En la verbena de anoche le dimos duro que flipas, y cuando salió el sol estábamos con la misma camisa, pero ya sin dignidad."

Estar en el ajo

Se dice cuando estás metido en el tema, enterado de lo que se cuece o incluso participando en un plan. Vamos, que no te lo cuentan, tú ya estás dentro del ajo. Puede sonar a conspiración cutre o a planazo, según el contexto. En Canarias se usa igual, sin tanta película de calitas secretas.

"Dicen que hay fiesta en una azotea y yo ni idea, pero si tú estás en el ajo avisa, que me pongo la guayabera y llevo unas birras."

¡Qué morro tienes!

Se le suelta a alguien que tiene mucha cara, que se pasa de listo o que pide cosas sin vergüenza, como si el mundo le debiera un favor. No va de inventarse historias, va de descaro puro y duro. En Canarias se oye bastante y queda perfecto para cortar el rollo a un caradura.

"Vienes tarde, te comes mi bocata y encima me pides que te acerque a casa. ¡Qué morro tienes, mi niño! La próxima te vas en guagua, ¿me oyes?"

Dame una mano

Se dice para pedir ayuda, echar una mano con algo o pedir un favor rápido. Es súper común y no tiene misterio, aunque según el tono puede sonar a: venga, no te hagas el loco y arrima el hombro. Lo del chisme ya es cosa de la conversación, no del significado. Y sí, funciona para todo.

"Mi niña, dame una mano con la compra, que entre las bolsas y el viento me voy barranco abajo. Y de paso me sueltas qué pasó anoche, que me lo perdí todo."

Chacho, qué leche

Expresión canaria para soltar sorpresa, cabreo suave o flipada máxima cuando pasa algo inesperado. Es como decir: pero qué fuerte, ¿en serio? Suele ir con ese tono de barrio y confianza, y queda perfecta para reaccionar a una locura, una noticia rara o una metida de pata. Suena muy de las islas, y eso mola.

"Íbamos tan tranquilos por Las Canteras y aparece un tío en patines con un loro en el hombro. Chacho, qué leche, casi me atraganto con el bocata."

Está suelto

En Canarias se dice cuando algo está desatado y con fuerza, como el mar cuando viene picado y con mala leche. Entre surferos puede sonar a que hay olas potentes y el agua está revuelta, de esas que te ponen a prueba. Vamos, que la cosa está movidita y mejor ir con ojo, pero con ganas.

"Chacho, mira cómo entra la serie, hoy el mar está suelto. Ponte el invento bien y no te confíes, que esas olas vienen con hambre."

Prometer hasta meter

Dicho bastante bruto para señalar a quien promete de todo con tal de conseguir lo que quiere, sobre todo ligar o convencer a alguien. Vamos, que te vende el paraíso y cuando ya ha metido, se le acaba la labia y desaparece el interés. Se usa con sorna para llamar caradura a alguien. Y sí, tiene mala leche.

"El pibe me juró que iba a venir a verme a la playa y hasta me habló de futuro, pero en cuanto pilló lo que quería, ni un WhatsApp: prometer hasta meter."
¿Te mola lo que decimos? Pues si nos mandas un Whatsapp te vas a partir de risa con nosotros!
Charlemos
Tu cesta: 0,00 € (0 productos)
Imagen del producto

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!