En Canarias, se dice con ironía para llamar a alguien fantasioso o flipado, de los que prometen que van a estudiar a muerte o que van a hacer algo enorme, pero luego se quedan en nada. Mucha boquilla y cero acción. Va con tonito de vacile, no es un insulto grave, pero pica lo justo.
Se dice de alguien que se arma una película tremenda, planea en grande y promete el cielo, pero a la hora de la verdad no le da ni pa’ arrancar. Mucha boca, poco bolsillo. Es como tener mentalidad de millonario con presupuesto de empanada. En el Caribe suena a vacile, pero también a jalón de orejas.