En México se usa machucar para decir que aplastas, presionas o golpeas algo hasta dejarlo chafado, maltratado o medio deshecho. Puede ser comida, un objeto o incluso una parte del cuerpo cuando te das un buen golpe. Es de esas palabras que suenan fuerte y gráfica, casi sientes el apachurrón solo de oírla.
En Colombia, machucar es aplastar o estripar algo, como cuando machucas un dedo con la puerta o dejas un plátano hecho puré. A veces también se usa para decir que te golpeaste o te lastimaste. No va de comer hasta reventar, para eso suenan más cosas como darse un atracón o quedar repleto.
En Perú, machucar es aplastar o estrujar algo, como cuando machucas el dedo con la puerta o haces puré una palta a la mala. También se usa para decir que alguien quedó golpeado o adolorido. Ojo, no va de mezclar chismes, eso ya es inventarse una novela. Es bien de uso diario y cero elegante, pero útil.
En Canarias se usa para decir aplastar, estrujar o hacer puré algo a base de apretar o dar golpes. Vale para comida, dedos en una puerta o lo que sea que acabes dejando hecho un cristo. No es fino, pero es súper gráfico y se entiende al vuelo. Si alguien dice que machucó algo, ya sabes que quedó regular.
En Chile, machucar es apretar o aplastar algo, como cuando te machucas un dedo con la puerta o dejas una fruta hecha puré. No tiene que ver con WhatsApp ni con mandarse cagazos al grupo equivocado, aunque sería un uso bien moderno. Es una palabra súper común y bien gráfica, de esas que duelen solo de escucharlas.
En Puerto Rico, machucar es aplastar o estrujar algo, como cuando machucas un dedo con la puerta o dejas un plátano hecho puré en la mochila. También se usa para decir que te diste un golpe y quedaste adolorido. No va de enamorarse por el perreo, eso ya es otra película, pero la palabra suena fuerte y por eso confunde.
En Guinea Ecuatorial se usa machucar para decir que te estás metiendo una buena paliza de estudio o curro, como cuando te toca empollar a saco para un examen o sacar un trabajo adelante. Es como machacar el tema hasta que te entra, sin descanso. Suena duro, y es que lo es.