Se dice cuando vas por ahí en modo muerto viviente, sin energía ni ganas de nada, como si te arrastraras por la vida. No es tanto estar vago por gusto, es más ir reventado, con la cabeza en otra y cero productividad. Suele salir después de dormir poco, una resaca o una semana infernal. Vamos, que no das pie con bola.
"Me acosté a las cuatro con el TikTok y hoy en la oficina voy dando el rollo zombi, con el café en vena y la mirada perdida."