Se dice cuando algo te deja en shock, sin palabras y medio atontado, como si te hubieran dado un golpe con la noticia. Es esa cara de no procesar nada, quedarte viendo al vacío y solo soltar un ¿qué? bajito. Sirve para chismes, sorpresas y metidas de pata épicas. Y sí, queda bien dramático.
"Vos, cuando me contó que renunció y se fue a vivir al monte con un perro, me dejó choco y yo ni supe qué decir."