Se dice cuando alguien se pone a soltar un discurso larguísimo y no hay quien lo pare, normalmente contando una historia con todo lujo de detalles. Puede ser interesante o un tostón, depende del día y de quién lo suelte. Muy de cuando te atrapan en la barra y ya sabes que llegas tarde a casa.
"Quedamos con Pepe a tomar algo y, en cuanto salió lo de la bici, se puso a echar un rollo de los Picos que flipas. Yo ya iba por la segunda caña y él seguía con el desnivel."