Se dice cuando algo está buenísimo, increíble o simplemente te dejó con la boca abierta. Es como soltar un “qué chido” pero con más sabor norteño y costeño. Sirve para comida, planes, paisajes o cualquier cosa que salga redonda. No es fino, pero sí muy de calle, y funciona de lujo.
Se dice cuando algo está buenísimo, increíble o simplemente bien chido. Puede ser una serie, una fiesta, una comida o hasta un plan improvisado que salió perfecto. Es un halago muy de México, con vibra positiva y cero complicaciones. Si alguien te lo suelta, básicamente te está diciendo que te rifaste.
Se dice cuando algo está buenísimo, increíble o de lujo, como para aplaudir de pie. Vale para un plan, una fiesta, un lugar o hasta una comida que te dejó con cara de wow. Es muy de México y suena bien chido, de esas frases que levantan el ánimo al instante.
Se dice cuando algo está buenísimo, impresionante o simplemente te encantó. Es como soltar un “qué chido” pero con más emoción, de esas cosas que te dejan con cara de wow. Muy de México, y en San Luis Potosí se oye un montón para conciertos, comida, planes o cualquier cosa que salga redonda.