Se dice cuando alguien está muy borracho, bien pasado de tragos, de esos que ya no coordinan ni para mandar un audio. En Ayacucho es una forma bien callejera de decir que estás tomado y haciendo papelones. No es elegante, pero es súper gráfica y, la verdad, te pinta la escena al toque.
"En el cumple, Carlos estaba chumado mal, se puso a cantar huaynos a todo pulmón y acabó dormido en el patio, abrazado a una maceta."