Se dice cuando estás feliz y comodísimo, disfrutando sin culpa, como en tu elemento. Es la imagen del chancho revolcándose en el barro, cero estrés y pura gloria. Sirve para una siesta, una parrillada, una tarde de chelas o cualquier plan donde te sientes tan a gusto que no te mueves ni con grúa.
"Me tiré en la hamaca con mi chela heladita, la música bajita y el solcito pegando rico, y ya, estaba como chanchito en barro, sin ganas de hacer nada."