Se dice de alguien que está hiperactivo, inquieto o pasado de revoluciones, como si no pudiera estarse quieto ni dos segundos. Va de moverse, hablar y hacer cosas sin parar, a veces por emoción y a veces por puro nervio. Es como verlo con el motor a mil y cero paciencia para quedarse sentado.
"En el cumple, José estaba hecho un mono, saltaba de mesa en mesa, se metía a bailar con todos y hasta quería armar una conga en la sala."