Se dice cuando alguien anda apagado, sin chispa o con cero energía, como un mate cuando ya no le queda yerba y solo sale agua triste. Vale para días de sueño, bajón o aburrimiento total. Es una forma graciosa de decir que te falta pila y que necesitas descanso, comida o un empujoncito.
"Oye, compadre, hoy estás sin yerba mal. Te hablo y ni parpadeas. Anda, tómate un cafecito y vuelve a la vida, que pareces mate lavado."