En Ecuador se dice cuando alguien arma un problemón o se mete en un lío por metiche, por bocón o por no pensarla dos veces. Es como decir que la regaste y dejaste todo hecho un desastre, con drama incluido. Se usa mucho para retar en confianza, entre panas, cuando ya se dañó el plan.
Se dice cuando alguien arma un show en público, hace un escándalo o se pone bien dramático por algo que no lo amerita. Es como convertir cualquier tontería en telenovela, con gritos, reclamos y miradas de todo el mundo encima. En Chiapas se usa para señalar al que anda de exagerado y quiere llamar la atención.