En Sonora, esta frase se usa cuando alguien se pone terco y repetitivo con un tema, como estar dale y dale hasta que el otro ya no aguanta. Es básicamente insistir, presionar o fastidiar con lo mismo, ya sea para convencer, reclamar o nomás por necio. No tiene que ver con planes maestros, aunque a veces sí te sacan de quicio.
En Sinaloa se usa para decir que hiciste un desmadre o que revolviste todo y lo dejaste peor, ya sea una tarea, un plan o una explicación. También puede sonar a que te hiciste bolas y terminaste confundiendo a todos. No es fino, pero sí muy gráfico, como cuando quieres arreglar algo y lo dejas hecho trizas.
Expresión muy de Durango para hablar de cuando alguien amanece todo apachurrado después de la desvelada, se levanta tardísimo y anda como zombi todo el día. Juega con el doble sentido de la machaca como platillo típico y la idea de estar todo deshecho. Es como decir que sigues en modo resaca total, sin ganas de nada.