Se dice cuando alguien se pone a exagerar con un tema y lo vuelve más complicado de lo que hacía falta. Es como meterle demasiada vuelta, demasiado adorno o demasiado drama a algo simple. En vez de resolverlo rápido, lo transformás en un proyecto eterno. Y sí, a veces queda lindo, pero te pasaste.
"Dale, Andrea, era llevar empanadas al picnic y listo. Le estás haciendo un puchero y ya caíste con mantel, servilletas de tela y hasta cubiertos de plata, ¿qué onda?"