Se dice cuando alguien que no es de Antioquia se pone a actuar como si fuera paisa para encajar. Se le sale el acento cantadito, mete parlache a lo loco y suelta “pues” cada dos palabras, como si hubiera nacido en Medellín. No siempre es mala vibra, pero a veces se nota forzadísimo y da un poquito de pena ajena.
"El parcero es de Cali, pero llega a la oficina con el pues pegado, diciendo ome y dizque muy paisa. Todo el día haciéndose el paisita pa’ caerle bien a la gente."