Se usa para llamar a alguien “joven” con tonito entre cariñoso y medio burlón, sobre todo cuando se hace el que no sabe o se porta inmaduro. No siempre es insulto, más bien es un jalón de orejas con sonrisa, como diciendo: ya estás grandecito, no te hagas. En el norte pega bien en plática.

"Ándale, jovencillo, no te hagas el inocente. Ayer bien que andabas de experto en la carne asada y hoy dices que ni sabes prender el carbón."

Pausa chistera

Sabemos que has venido a culturizarte, pero aquí nos gusta despistar. Mientras tu cerebro procesa expresiones callejeras, nosotros le colamos un chiste por la puerta de atrás.

Si no te ríes en 10 segundos, te hacemos un descuento. Palabra de duende.

¿Te mola lo que decimos? Pues si nos mandas un Whatsapp te vas a partir de risa con nosotros!
Charlemos
Tu cesta: 0,00 € (0 productos)
Imagen del producto

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!