Se usa para hablar de ese regaño bravo que te mete tu mamá o tu papá cuando ya se mamaron de tus cagadas, casi siempre con la chancleta en la mano lista para despegar. No siempre implica que te peguen, pero sí que te sueltan un sermón de esos que te dejan quietecito. Y la verdad, a veces hasta hace falta.

"Hermano, llegué a las tres de la mañana todo prendido y al otro día me tocó leer la chancleta con mi mamá, me tenía haciendo oficio hasta en la azotea."

Pausa chistera

Sabemos que has venido a culturizarte, pero aquí nos gusta despistar. Mientras tu cerebro procesa expresiones callejeras, nosotros le colamos un chiste por la puerta de atrás.

Si no te ríes en 10 segundos, te hacemos un descuento. Palabra de duende.

¿Te mola lo que decimos? Pues si nos mandas un Whatsapp te vas a partir de risa con nosotros!
Charlemos
Tu cesta: 0,00 € (0 productos)
Imagen del producto

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!