Se dice de alguien que maneja fatal y a lo loco, como si las normas fueran un adorno. Va temerario, se mete sin direccional, frena tarde y cree que la autopista es su barco. Es una forma burlona de decir que conduce como un peligro con patas. Da risa contarlo, pero en vivo da miedo.
"Chamo, ayer vi a Juan manejando como un pirata en la autopista, se metía sin direccional y frenaba en seco. Casi se lleva una moto y encima iba cantando salsa."