Dicho boyacense para soltar que alguien anda perdidísimo, desubicado y sin idea de qué hacer, como turista sin señal en pleno páramo. Se usa cuando la persona no entiende nada, pregunta cualquier cosa o va dando vueltas sin rumbo. Es exagerado y bien sabrosón, perfecto para vacilar sin mala leche.
"¿Viste a Javi preguntando por La Catedral en la plaza del pueblo y ni sabía dónde quedaba la alcaldía? Iba dando vueltas como trompo, más perdido que agua en Boyacá."