Se dice de alguien que anda en las nubes, súper despistado o metido en su propio mundo, como si tuviera la cabeza llena de pajaritos y fantasías. En Monagas suena a vacile cariñoso, no tanto a insulto. Vamos, que el pana está presente de cuerpo, pero la mente la tiene paseando por otro lado.
"Chamo, tú sí andas con nieve de coco, te mandé la ubicación tres veces y llegaste al sitio de las empanadas de la otra cuadra."