Se dice cuando te toca comerte las consecuencias de lo que hiciste, sobre todo después de mandarte alguna y quedar pagando. Muy típico para hablar de la resaca, una cagada a pedos o cualquier factura que te pasa la vida por hacerte el vivo. Vamos, que el paseíto fue lindo, pero ahora toca pagarlo.
"Te clavaste fernet, birra y encima choripán a las cuatro. Bueno, campeón, hoy pagás el paseíto: agua, ibuprofeno y a laburar igual."