Es una captura de pantalla, o sea, la prueba digital que guardás cuando algo te sorprende, te indigna o te da chisme del bueno. Se usa para mostrar lo que alguien dijo, lo que te mandaron o lo que viste en redes. En Tucumán va con picardía, porque un pantallazo puede salvarte o prender fuego todo.
"Pasame el pantallazo, culiau, que no te creo nada. Si la Jime te tiró esa, quiero la prueba ya antes de que lo borre."