Se dice cuando alguien anda de lucido haciendo show nomás para que lo volteen a ver. Es como estar de payaso, metiéndose donde no lo llaman o armando drama sin necesidad. No siempre es maldad, a veces es puro aburrimiento y ganas de atención. Y sí, suele dar pena ajena sabrosa.
"Mira al Juanito en el salón, en vez de poner atención anda pintando mono, contando chismes y haciendo caras para que todos se rían."