Se dice cuando te toca fingir, poner cara de buena onda y actuar como si nada, aunque por dentro estés pensando otra cosa. Va de ser falso o hipócrita por conveniencia, para quedar bien o evitar broncas. Muy de oficina, de familia y de cualquier lugar donde toca aguantar vara. Y sí, cansa un chingo.

"En la junta me puse la máscara, asentí a todo y hasta me reí, pero por dentro ya quería mandar al jefe a volar."

En Veracruz se dice cuando alguien se hace el distraído a propósito, como que no vio nada o que no entiende, aunque sea obvio para todos. Vamos, ponerse en modo inocente para zafarse de una bronca, evitar una pregunta incómoda o no quedar mal. Es de esas frases que pintan perfecto al que se hace bien güey.

"Le dije a Juan que quién se chingó los tacos y se puso la máscara, se hizo el loco y hasta empezó a hablar del clima."

Se usa cuando alguien cambia la cara y la actitud para aguantar una situación incómoda, formal o medio tóxica. Es como activar el modo falso cordial, tragarse lo que uno piensa y sonreír por compromiso. Básicamente es disfrazar las emociones para no armar bronca, aunque por dentro estés mentando madres. Y hay que admitir que todos lo hemos hecho.

"En la carne asada todo iba con madre hasta que llegó mi ex con su vato nuevo y tuve que ponerme la máscara para no armar el show frente a la raza."

Pausa chistera

Sabemos que has venido a culturizarte, pero aquí nos gusta despistar. Mientras tu cerebro procesa expresiones callejeras, nosotros le colamos un chiste por la puerta de atrás.

Si no te ríes en 10 segundos, te hacemos un descuento. Palabra de duende.

¿Te mola lo que decimos? Pues si nos mandas un Whatsapp te vas a partir de risa con nosotros!
Charlemos
Tu cesta: 0,00 € (0 productos)
Imagen del producto

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!