Tirar la hueva
Se dice cuando te vas a escaquear y a no hacer absolutamente nada, en plan vaguear a gusto. Es tumbarte, dejar que el tiempo pase y que el mundo se apañe solo. En Canarias suena muy natural para un día de sofá, playa o sombra. Y sí, tiene su puntito zen, pero sin fliparse.
mandilón
Se le dice al que está tan pillado por su pareja que hace lo que le manden y se borra del plan en cuanto le llaman. Viene de mandil, como si estuviera en casa de recadero. Puede sonar a vacile o a pullita entre colegas, sobre todo cuando alguien deja tirada la playa, el bar o el fútbol.
Repartir leña
En Gran Canaria se usa para decir que alguien se pone a dar caña a lo bestia, ya sea currando sin parar o soltando bronca y metiendo presión. Vamos, que no va de cocinar, va de apretar el acelerador y dejar a la peña temblando. Según el tono puede sonar medio en broma o bastante serio, ojo.
Estar en todas
Se dice de alguien que se apunta a todo y siempre está metido en cada plan, cada salseo y cada quedada. Puede ser porque es un sociable nivel dios o porque tiene radar para el jaleo. A veces lleva la coletilla de que aparece cuando hay fiesta, pero desaparece justo cuando toca pagar.
¿Qué pasa con tu rollo?
Se suelta para preguntarle a alguien, con sorpresa y un puntito de vacile, qué le pasa últimamente o de dónde le viene esa actitud. Vale para cuando tu colega aparece de repente con un talento nuevo, un cambio de estilo o una seguridad que no le conocías. No es bronca seria, es curiosidad con guasa canaria.
Tener el azúcar bajo
Se dice cuando alguien va torpe perdido, como si tuviera una pájara y el cuerpo no le respondiera. No es que te hayas vuelto tonto, es que hoy estás lento, despistado y con cero coordinación, en plan tropiezas con el aire. Viene de la idea de la bajada de azúcar, y oye, a veces encaja demasiado.
Nublo
En Gran Canaria se le dice nublo a alguien que va en Babia, como con la cabeza metida en una nube. Es el típico despistado que no se entera de media, se le olvidan las cosas y va a su bola. No es un insulto heavy, más bien una forma vacilona de decirle que espabile un poco.
Princeso
Se le dice a un chico que va de fino y delicado, pero en plan exagerado, como si fuera una princesa con corona. Se queja por todo, pide trato especial y monta drama si algo no le cuadra. Es una forma de vacilarlo por ser tiquismiquis o demasiado intenso. Cariñosa o con mala leche, según el tono.