Echarse un churro

En Guanajuato se usa para decir que alguien se hace el loco y deja pasar algo, como si no hubiera visto nada. Puede ser por flojera, por buena onda o porque le conviene no meterse. Es parecido a hacerse de la vista gorda, pero con ese toque de complicidad de barrio que te salva el día.

"Llegué tardísimo y el profe me vio, pero se echó un churro y siguió con la clase como si nada. Yo me senté calladito y hasta me sentí bendecido."

Echarse una escapada

Se dice cuando te vas un rato a algún lado para despejarte, cambiar de aire y salir de la rutina, aunque sea algo corto. Puede ser un plan improvisado o medio planeado, tipo mini viaje de fin de semana. No es huir de nada, es más bien darte un respiro. Y sí, suele caer de lujo.

"Güey, ya urge echarnos una escapada a Mineral de Pozos, unas chelas, caminadita y a olvidarnos tantito del jale, porque ya ando bien quemado."

¡Qué chido jale!

Se dice para aplaudirle a alguien un trabajo bien hecho, de esos que quedan chulos y hasta dan ganas de presumirlos. “Jale” es el trabajo o la chamba, y “chido” es que está buenísimo. En Guanajuato suena a halago directo, con respeto y barrio. Y sí, levanta el ego sabroso.

"No manches, compa, el letrero que pintaste para la tiendita quedó bien chulo. La neta te rifaste macizo, ¡qué chido jale te aventaste!"

Echar polvadera

Se dice cuando alguien arma chisme y alborota el ambiente, como si levantara polvo a lo loco. Es ir de boca en boca, soltar rumores, meter cizaña y dejar a la banda bien alterada. No siempre es mentira, pero casi siempre viene con drama gratis. Y sí, suele ser la tía del barrio que se sabe todo.

"Aguas con la Lupita, anda echando polvadera en la cuadra: que si el Pancho debe feria, que si la doña lo vio en el Oxxo y ya se armó el mitote."

Armarla de teatro

Se dice cuando alguien hace un drama enorme o arma un escándalo por una tontería, como si estuviera actuando en una obra y quisiera aplausos. Es el típico momento de exagerar, llorar, gritar o reclamar de más para llamar la atención. Muy de: bájale dos rayitas, que no es para tanto.

"Aguas con Lupita: se le cayó el helado y ya la anda armando de teatro en la plaza, llorando y reclamando como si le hubieran robado la quincena."

Estar en la movida

Se dice cuando alguien anda metido en el ambiente, en el plan o en el chisme, ya sea porque participa o porque está bien enterado de lo que se cuece. Puede sonar a fiesta, a barrio o a negocio medio turbio, según el tono. Vamos, que no estás de adorno, estás en la jugada.

"No te hagas, Juanito, ya vi tus historias. Andas en la movida con el antro nuevo del centro y hasta te saludan los cadeneros."

Armar un despapaye

Se dice cuando se arma un relajo grande, ya sea porque la fiesta se puso buenísima o porque todo se salió de control. Es ese caos divertido donde hay gritos, risas, música a todo volumen y alguien termina contando la misma historia tres veces. Muy de barrio y muy de México, para bien o para susto.

"En la peda de Juanito se armó un despapaye, pusieron banda a todo lo que da y hasta la doña de enfrente salió a ver qué show traíamos."

Jugarrazo

Se usa para decir que alguien se aventó un juegazo, o sea, que jugó increíble, como crack. Vale para el fut, la reta, el FIFA o lo que sea donde te luzcas. Es un aumentativo bien mexicano, de esos que suenan a aplauso con grito incluido. Y sí, se dice con orgullo y tantita exageración.

"No manches, el jugarrazo que te aventaste en la cascarita, traías a todos mareados. Ya nomás te faltó pedir el Balón de Oro ahí en la cancha de tierra."

Haiga sido como haiga sido

Frase bien mexicana, muy de rancho, que se suelta cuando algo salió adelante aunque haya sido a la brava, con mañas o medio improvisado. Viene con el “haiga” a propósito, en plan coloquial, y significa: no importa el método, lo que cuenta es que se logró. Y sí, suena mal, pero tiene su encanto.

"No preguntes cómo pasé la materia si ni fui a clases. Haiga sido como haiga sido, pero ya firmé el semestre y vámonos por unas chelas."

Estar en las nubes

Se dice cuando alguien anda distraído, soñando despierto o con la mente en otro lado, como si no estuviera presente. No es que seas tonto, es que traes el cerebro en modo avión y no cachas bien qué está pasando. En Guanajuato y en todo México se usa un montón para regañar con cariño.

"Profe me explicó tres veces y yo nomás asentía, pero la neta estaba en las nubes pensando en los tacos de la salida."

Caerle el nublado

Se dice cuando a alguien ya se le viene encima el regaño, el castigo o un problemón, como si se le juntaran las nubes negras pero en versión vida real. Es ese momento en que sabes que la cosa se va a poner fea y no hay paraguas que valga. Muy de advertencia entre compas.

"Ay compadre, si no entregas la tarea hoy, te va a caer el nublado con la profe y hasta te va a mandar con el director."

Echarle el ojo

Se dice cuando algo o alguien te llama la atención y lo tienes bien fichado, como con intención de conseguirlo o de estar al pendiente. Puede ser una cosa que quieres comprar, una oportunidad o hasta un crush. No es que ya sea tuyo, pero en tu cabeza ya lo apartaste. Y sí, suena medio cazador.

"Ya le eché el ojo a esa bici de la tienda, nomás caiga la quincena y me la llevo, aunque mi cartera ande llorando."

Estar a todo dar

Expresión bien mexicana para decir que algo está genial, que salió de lujo o que te la estás pasando increíble. Vale para una fiesta, un plan, un viaje o hasta para cómo va tu día. Es positiva, cero bronca, y suena a que todo estuvo en su punto. De esas que levantan el ánimo.

"Güey, la fiesta en el rancho estuvo a todo dar, cayó el mariachi, luego la banda y hasta mi tío se puso a bailar con el perro."

Cocinando el chisme

Se dice cuando alguien anda armando, calentando o soltando chisme, como si lo estuviera preparando a fuego lento para que salga más jugoso. No es que estén cocinando de verdad, es puro cotilleo con sazón: miraditas, susurros y “yo no dije nada”. Y sí, a veces engancha más que una novela.

"No manches, en la peda Laura y Sofía ya estaban cocinando el chisme del vecino, que si trae romance secreto y que si por eso llega tarde, bien intensas."

Echar la polilla

Dicho muy de barrio para decir que te vas a echar una siestita o a dormir un rato, normalmente porque ya te anda ganando el sueño. Es como admitir que traes el cuerpo en modo ahorro de energía y necesitas recargar. Suena chistoso, como si te fueras a guardar al clóset un ratito.

"Ahorita no, compas, ya me pegó el sueño bien gacho. Me voy a echar la polilla tantito y al rato caigo otra vez con ustedes."

Pura irrealidad

Se suelta cuando algo está tan raro, inesperado o fuera de lugar que parece un sueño o una escena surreal. Es como decir: no me cuadra, pero está pasando. En Guanajuato se usa para remarcar lo absurdo o lo increíble de una situación, con ese toque de asombro y cotorreo.

"Wey, el mariachi tocando reggaetón en el Callejón del Beso y la banda perreando con sombrero, eso sí es pura irrealidad, neta."

Andar bien fit

Se dice cuando alguien ya se está poniendo en forma y se le nota cañón. No es que vaya al gym de vez en cuando, es que ya trae el modo mamado activado: más músculo, más condición y hasta otra actitud. Suena medio Spanglish, pero en la calle se usa un buen para echar carrilla o reconocer el cambio.

"No manchen, Miguel ya anda bien fit, ayer subió las escaleras sin jadear y todavía se fue al gym, ese güey ya trae pila."

Sacar la sopa

Se dice cuando quieres que alguien suelte la verdad, confiese algo o cuente el chisme completo, sin guardarse nada. Es como pedir que te den el chisme con lujo de detalle. Muy de cotorreo, sobre todo cuando ya viste caras raras y sabes que algo pasó. Y sí, aplica perfecto para el chismecito familiar.

"A ver, no se hagan, ya saquen la sopa, ¿quién fue el que se besó con quién en la fiesta de anoche o qué?"

¡Ándale, pues!

Interjección bien mexicana para reaccionar rápido: puede ser un “órale” de sorpresa, un “va” de acuerdo o un “ya estuvo” para cerrar la plática. Se suelta cuando te cae el veinte, cuando te convencen o cuando ya no hay nada más que decir. Suena muy de barrio y queda perfecto en el chisme.

"—¿Entonces siempre sí te vas a casar con el Kevin? —¡Ándale, pues! Nomás no me vayas a invitar a la boda en martes, eh."

Ir hecho una sopa

Se dice cuando vas empapadísimo por la lluvia, como si te hubieras metido a la alberca con ropa y todo. No es solo mojarse tantito, es ir chorreando, con los tenis haciendo squish y la dignidad pidiendo toalla. Muy útil en temporada de aguas, cuando el cielo se suelta sin avisar.

"Salí del Oxxo bien confiado y en dos cuadras me cayó el aguacero, llegué al coche hecho una sopa, chorreando y con los tenis haciendo squish, ni la presa se veía tan llena."

Jirafear

Verbo bien de barrio para cuando alguien anda de metiche, curioseando o chismeando con toda la concentración del mundo. Es ese modo sigiloso de estirar el cuello y asomarse a ver qué pasa, como jirafa en safari, pero en la peda o en la calle. No participa, nomás observa y junta el chisme.

"En la posada, el Toño ni bailó ni tomó, nomás se quedó en la esquina jirafeando quién se besaba con quién y luego fue a contarlo al grupo."

Darle en su maíz

Se dice cuando alguien le pega a otra persona bien duro, ya sea para tumbarla o para darle una golpiza de las que dejan lección. Es una forma muy de rancho de decir que lo dejaron fuera de combate. Suena chusco, pero la idea es clara: le acomodaron los golpes sabroso.

"No te metas con Juanito, compa, que al Chucho le dieron en su maíz el otro día y lo dejaron viendo estrellitas, bien mansito."

Andar de tabla

Se dice cuando alguien anda bien corto de lana, casi en ceros, y va sobreviviendo como puede. Implica que no hay para gustos, a veces ni para lo básico, y toca estirar el gasto, pedir fiado o aceptar paro de la banda. No es tragedia, pero sí ese modo austeridad que pega duro.

"No me invites al antro, compa, ando de tabla desde la quincena pasada. Si acaso nos echamos unos tacos de canasta y ya, porque ni pa' la propina traigo."

Echarle ganitas

Se dice para animar a alguien a que le meta más esfuerzo y actitud a algo, aunque esté pesado o salga mal. Es como decirle: ponle corazón, no te rajes y sigue dándole. Muy de compas, de echar porras sin ponerse cursi. Y sí, a veces funciona mejor que cualquier discurso motivacional.

"Ya sé que el jale anda bien pesado y el jefe nomás no afloja, pero no te me agüites, carnal: échale ganitas y al rato sale."

Andar de pelis

Se dice cuando alguien anda bien dramático o exagerado, armando un show por cualquier cosita, como si su vida fuera película o telenovela. Es una forma medio burlona de bajarle dos rayitas a la intensidad y decirle que no se clave. En Guanajuato se oye mucho entre compas, con tono de carrilla.

"Compadre, no andes de pelis porque se te cayó el helado. Ahorita vamos por otro, no pasa nada, deja el drama y ya."

Chavalón

En Guanajuato se usa para hablar de un chavo ya grandecito o que se ve más maduro, a veces con tono de respeto o de cotorreo. Puede ser el que trae el control, el que se impone o el que anda bien seguro de sí. No es “jefe” literal, más bien el vato que se nota.

"¿Ya viste al chavalón de la fiesta? Llegó bien campante, se puso a bailar y en dos canciones ya traía a medio mundo siguiéndolo, como si fuera el mero mero."

Estar a toda madre

Se dice cuando algo está buenísimo, de lujo, en su mero punto. Puede ser una comida, un plan, un lugar o hasta tu mood cuando todo te sale bien. Es muy de México y suena bien entusiasta, aunque en ciertos contextos puede sentirse medio vulgarcito. Pero cuando aplica, aplica y queda a toda madre.

"Jefa, neta estas enchiladas están a toda madre. Ya hasta me puse sentimental, pásame otra y que nadie me mueva de la mesa, ¿sí o qué?"

Andar en el avión

Se dice cuando alguien anda bien distraído, en su mundo, como si fuera volando y no aterrizara en la conversación. Es ese momento en que te hablan y tú nomás asientes, pero por dentro estás pensando en otra cosa. Suena muy de barrio y sirve para bajarte a la realidad con tantito carrilla.

"¡Eh, güey! ¿Otra vez andas en el avión? Te estoy contando el chisme de la peda y tú nomás viendo al infinito, ni pelaste."

Se fue de chorcha

Se dice cuando alguien se desconecta bien gacho y se queda ido, como en su mundo, sin poner atención a lo que está pasando. Puede ser por distracción, por sueño o porque anda pensando en mil cosas. No es que esté mal, nomás se fue tantito. Suena muy de barrio y da risa cuando lo cachas.

"Estábamos en la junta y el Juan nomás con la mirada perdida, ni parpadeaba. Le pregunté algo y tardó un siglo en reaccionar, se fue de chorcha bien recio."

Echar rollo

Se dice cuando alguien se avienta un discurso larguísimo, medio mareador, para apantallar o rellenar, y al final no dice nada útil. Es como hablar por hablar, con mucha labia y poca sustancia. También aplica cuando alguien se pone intenso con una historia que nadie pidió. Y sí, desespera sabroso.

"No manches, el profe se aventó media clase echando rollo de la IA, puro verbo y cero ejemplos. Salí igual de perdido y con tarea, qué chulada."

Molete

En Guanajuato se le dice molete al compa buena onda que cae bien en todos lados, el que llega y ya sube el ánimo sin esforzarse. Es como decir que es bien alivianado y trae cotorreo sano. Suena a apodo cariñoso, tipo panecito, y por eso tiene ese toque tierno pero callejero.

"No inventes, Dani es bien molete, llega a la peda y hasta el vecino amargado termina echando cotorreo con la banda."

Echar choro

Se dice cuando alguien se avienta un rollo larguísimo, un discurso o una explicación eterna, ya sea para convencerte, regañarte o nomás por hablar por hablar. Es como soltar labia hasta cansar. Muy de México, y en Guanajuato se oye un montón. Si te lo echan, agárrate porque no acaba rápido.

"No manches, el profe se echó un choro como de media hora del maíz y yo ya estaba pensando en los tacos, bien cabeceando."

Echar pata

En Guanajuato se usa para decir que vas a descansar a gusto, tirarte en la cama o en el sillón y no hacer nada productivo en un buen rato. Es como declararte oficialmente en modo flojera, siesta o recuperación. No es elegante, pero es bien útil cuando el cuerpo ya dijo: hoy no jalo.

"Ya acabé la chamba, así que no me hablen, me voy a echar pata en el sillón con una cobija y a ver qué cae en la tele."

Echarle la vara

Se dice cuando alguien se pone a ayudar o a chambearle a algo, pero más por compromiso que por gusto. Es como echar la mano a regañadientes, cumpliendo para que no te estén friegue y friegue. No implica que lo hagas mal, solo que vas con flojera y cara de ya vámonos.

"Ahí va Juan a echarle la vara en la tiendita del suegro, acomodando refrescos bien serio, como si le debieran la quincena y todavía le pidieran sonrisa."

Armar un chío

Se usa cuando vas a organizar un plan grande y con ambiente, tipo fiestón, reventón o juntada que promete ponerse buena. Es como decir armar el desmadre, pero con sabor bien de barrio. Si alguien te dice que va a armar un chío, ve cenado y con pila, porque se alarga.

"Este viernes voy a armar un chío en la casa, tú trae la bocina y unas chelas, que el vecino ya anda bien puesto y se va a armar recio."

Echar el cafecito

Se dice cuando quedas con alguien para platicar a gusto, ponerse al día y, si se atraviesa, echar tantito chisme. No es tanto por el café en sí, aunque casi siempre cae una tacita. Es plan tranqui de tarde, de sobremesa larga y de arreglar el mundo con pan dulce en la mesa.

"Jálate al rato a la casa, echamos el cafecito y te cuento el chisme del vecino, que anda bien raro desde ayer."

Ponerse como caramelo

Se dice cuando alguien se arregla y queda bien guapo, bien presentable, como para presumir. Es ese momento en que te peinas, te perfumas y sales con outfit de domingo, listo para que te echen el ojo. Va más de verse atractivo y pulido que de coquetear. Y sí, suena medio cursi, pero pega.

"No manches, Marco llegó bien perfumado y con camisa planchadita, se puso como caramelo y hasta el DJ le andaba echando ojo."

Rifar los chones

Se dice cuando alguien se está arriesgando bien duro, metiéndose a algo pesado o aventándose una movida sin saber si va a salir bien. Es como decir que está apostando hasta los calzones, o sea, lo último que le queda. Suena chusco, medio bravucón, y queda perfecto para echar carrilla.

"No manches, ¿vas a pedirle aumento al jefe el lunes? Estás rifando los chones bien macizo, luego no digas que no te avisé."

Chicopalo

Se le dice al compa que no entiende un no y anda de necio insistiendo para que salgas, vayas al cotorreo o te lances al plan, aunque tú estés bien agüitado o sin ganas de nada. Es el típico que te arrastra al antro con pura presión social. Cae gordo, pero a veces salva la noche.

"No manches, el Fer es bien chicopalo: yo quería quedarme viendo la novela y el vato aferrado a que nos fuéramos al antro, aunque andaba bien agüitado."

Te cae que sí

Expresión muy mexicana para reafirmar algo con fuerza, como decir: sí, neta, te lo juro. Se suelta cuando alguien duda de ti o cuando quieres dejar clarito que no estás inventando. Va en medio de la plática para darle peso a lo que cuentas. Suena medio retadora, pero es puro énfasis.

"¿A poco sí te ligaste a la güera del puesto? Te cae que sí, compa, hasta me dio su Whats y todo, no andes de incrédulo."

Echarse un jamón

Se dice cuando alguien se avienta una dormidota pesada, de esas que te dejan babeando, normalmente después de comer como si no hubiera mañana. Es la siesta sin remordimiento, la que cae en fiestas, bodas o recalentado dominguero. No es una siestita fina, es un sueño nivel tronco. Y sí, da envidia.

"En la comida de la abuela, mi primo se echó un jamón en el sillón y ni con la banda del vecino se despertó, nomás roncando a gusto."

Echar manteca

Se dice cuando te tiras a la flojera rica, sin culpa, como para descansar, apapacharte y no hacer nada productivo. Es plan de sofá, comida y cero prisas, a veces hasta con la idea de consentirte un rato. En Guanajuato suena bien de barrio, de: hoy no se resuelve el mundo, hoy se echa manteca.

"Ya estuvo de pendientes, hoy me voy a echar manteca en el sillón con unas papitas, la tele y la cumbia bien recia, que mañana vemos qué onda."

Dar el ranazo

Se dice cuando alguien se da un trancazo o se pega una caída bien aparatosa, de esas que suenan y dan pena ajena. También vale para un fracaso o un oso público, aunque no haya golpe. Es muy de barrio: te resbalas, te humillas tantito y ya quedó, diste el ranazo.

"En la posada, el Beto iba bien jarra y por querer lucirse en la pista se resbaló y dio el ranazo enfrente de todos."

Echar la hueva

Se dice cuando te pones en modo flojera total: no haces nada productivo, te quedas tirado en el sillón o la cama, viendo el techo o scrolleando sin culpa. Es el plan oficial de domingos, puentes y días de cruda. No es dormir, es existir a gusto y que el mundo espere tantito.

"Wey, hoy ni me marques: traigo cobija, serie y botanita. Ando echando la hueva bien a gusto en la casa, como lagartija al sol."

Chido

Adjetivo muy mexicano para decir que algo está padre, está bueno o simplemente mola un montón. Se usa para personas, planes, cosas, lo que sea. En el Bajío lo oyes a cada rato, desde la peda hasta el partido. Suena cercano y buena onda, como soltar un aprobado con estilo.

"No manches, tu chamarra está bien chida. Con esa te lanzas al centro y hasta el de los elotes te echa más limón de buena onda."

Chido pa' la banda

Se dice cuando algo está bien chido y, además, queda perfecto para el grupo: para compartirlo, presumirlo o armar el plan con la raza. Puede ser una rola, una peda, un meme o hasta una idea. Es muy de compas y suena a buen ambiente. Si lo sueltas, es que eso sí jala para todos.

"No manches, esa carnita asada quedó chido pa' la banda. Saca las chelas y pon la bocina, que ya se armó."

Andar con el changuito

Se dice de alguien que anda acelerado, inquieto o medio atolondrado, como si trajera un changuito encima brincándole en la cabeza. Puede ser por emoción, por nervios o por andar en mil cosas a la vez. No siempre es mala onda, más bien es carrilla ligera para el que no se está quieto ni un segundo.

"Desde que lo ascendieron, Juan anda con el changuito: llegó a la oficina con la camisa al revés y le dijo licenciado al conserje. Todos muertos de risa."

Está hecho un chilaquil

Se dice de alguien que llega todo desarreglado y medio destruido, como si lo hubieran revolcado en la cama o se hubiera echado una siesta en el camión. Va para el pelo parado, la ropa chueca y la cara de desvelo. Es burla leve, más de carrilla que de insulto. Y sí, da risa imaginar el chilaquil.

"No manches, el Beto cayó a la peda hecho un chilaquil, con el pelo como escoba y la camisa toda arrugada, parecía que se bajó directo del camión."

Me hizo finta

Se dice cuando alguien te queda mal y no se aparece, aunque ya habían quedado. Es como que te amaga, te da el avión y al final te deja plantado con cara de ¿y mi plan qué? Muy de barrio para reclamarle a un compa que se rajó a última hora. Y sí, da un coraje sabroso.

"Quedamos en la esquina pa' ir por unas guacamayas y el vato me hizo finta. Yo ahí, parado como poste, con hambre y viendo pasar la combi."

Andar risueño

Se dice cuando alguien trae una sonrisa pegada y anda de buenas todo el día, como si le hubiera caído un milagrito. No es que esté contando chistes, es más bien que se le nota el contento en la cara y en el modo de hablar. Suena medio formalito, pero en la calle se entiende perfecto.

"Mira nomás al Juanito, desde que le dijeron que va a ser papá anda risueño, saludando a todos y hasta invitando las chelas en la esquina."
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