Se dice cuando algo tiene sabor bien casero y de campo, como comida hecha en fogón o con ingredientes recién salidos del huerto. No es que sepa literal a rancho, es que te recuerda a lo tradicional, a lo de antes, a la cocina de la abuela. Suele ser halago, aunque a veces suena rústico.
"Fuimos por unas memelas y no manches, la salsa de molcajete sabe a rancho, picosita y bien casera, como la que hacía mi abuela en el patio."