En Cundinamarca se le dice a alguien que es un camello cuando vive metido en el trabajo, siempre con mil vueltas y sin tiempo ni pa' respirar. Es como decir que es súper trabajador, bien juicioso y que no se queda quieto. Ojo, en otros lados camello también puede ser vendedor de droga, así que el contexto manda.
En Colombia se usa para hablar de un trabajo muy duro, pesado o cansón, de esos que te dejan vuelto nada. También puede referirse a una persona que trabaja muchísimo, que siempre está metida en el oficio y casi no descansa. Es una expresión muy del día a día, y hay que admitir que describe perfecto esos camellos eternos.