En Tucumán, decir que alguien es un changuito suele ser llamarlo pibe, nene o chiquito, con cariño. A veces también va con la idea de que es inquieto, travieso y no para un segundo, como si tuviera un motorcito. Es re común en familia o entre vecinos, bien del norte y bien de casa.

"Dejá de treparte a la mesa, changuito. Te das vuelta dos segundos y ya está metiendo mano en las empanadas y corriendo por el patio."

En San Luis se le dice a alguien que es re metido y curioso, el típico que anda husmeando en todo y no se pierde una. Va y viene, pregunta, opina y se prende en cualquier plan aunque nadie lo haya invitado. No siempre es mala onda, pero puede cansar. Igual, tiene su gracia.

"Che, dejá de espiar por la ventana y vení a ayudar. Sos un changuito, ya querés saber quién vino y qué trajeron para comer."

Pausa chistera

Sabemos que has venido a culturizarte, pero aquí nos gusta despistar. Mientras tu cerebro procesa expresiones callejeras, nosotros le colamos un chiste por la puerta de atrás.

Si no te ríes en 10 segundos, te hacemos un descuento. Palabra de duende.

¿Te mola lo que decimos? Pues si nos mandas un Whatsapp te vas a partir de risa con nosotros!
Charlemos
Tu cesta: 0,00 € (0 productos)
Imagen del producto

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!