Se dice cuando algo te pega un cagazo o te deja re nervioso, al punto de sentir que se te eriza el pelo. Es como quedar en modo alerta, con el corazón a mil y la piel de gallina. Se usa mucho después de un susto, una situación tensa o una peli de terror bien fulera. Y sí, da risa decirlo.
"Anoche vi una de terror con los pibes y cuando apagaron la luz quedé con el pelito tieso, ni al baño fui, me quedé duro en la cama."