Se dice cuando alguien se va por ahí y se borra un rato, como quien se escapa de la rutina y no da muchas explicaciones. Puede ser irse de joda, perderse con amigos o literalmente meterse al monte, bien misionero. En el fondo es un desaparecer con espíritu aventurero, de esos que después vuelven como si nada.
Se usa cuando alguien se rebela, se desmadra o pasa de lo que tocaba hacer y se lanza a la aventura sin pensar mucho. Es como decir que dejas los planes serios y te vas por libre, a lo loco y con pocas ganas de volver. Muy de cuando te puede el ansia de jarana, la verdad.