Se suelta como saludo vacilón para preguntar qué tal va la cosa o si estás bien, tipo ¿todo bien o qué? Tiene ese toque de relajo panameño, como diciendo a ver si estás fresco y despierto o andas en modo zombie. No es profundo, pero rompe el hielo y saca una risa rápido.
"Ey, ¿yogur o qué? Llegaste tarde y con la cara arrugada, parece que te peleaste con la almohada. Ponte las pilas que ya arrancó la vuelta."