Bizcocho planchao al estilo Newton
RecetaHoy cocinamos un bizcocho que no sube… y esa es la gracia. Es un dulce de caída controlada: queda bajito, jugosito y con saborsito a manzana Newtoniana.
Ingredientes:
- 2 manzanas (una para dentro y otra para coronar, que aquí hay jerarquía frutal)
- 2 huevos
- 100 g de azúcar (o 80 g si eres más de “dulce con modales”)
- 100 ml de aceite de oliva suave o girasol
- 120 ml de leche
- 200 g de harina de trigo
- 1 cucharadita de canela (opcional, pero hace magia)
- 1 pizca de sal
- 1 cucharadita de levadura química (tipo Royal), pero sin fliparse
- Un chorreoncito de limón (para que la manzana no se ponga triste)
Preparación:
Enciende el horno a 182 ºC y engrasa un molde bajito, porque hoy venimos a aceptar la realidad: esto no va a ser una bizcochi-torre, va a ser un bizcochi-suelo.
Bate los huevos con el azúcar hasta que se vean alegres. Añade el aceite y la leche, y mezcla con calma.
En otro bol junta harina, levadura, sal y canela. Échalo a la mezcla líquida y remueve lo justo. Aquí está el secreto del “planchao digno”: si lo bates a lo bestia, luego se pone gomoso y eso no mola.
Pela y corta una manzana en daditos, mézclala con un pelín de limón y tírala dentro de la masa. Vierte al molde. La otra manzana córtala en láminas y colócala encima en plan “corona de gravedad”: bonita y sin esfuerzo.
Hornea 30-40 minutos, hasta que al pinchar salga limpio. Deja templar, que el bizcocho también necesita aterrizar.
Consejo del bosque: si hoy sientes que “no estás subiendo”, recuerda este bizcocho. Hay cosas que no vienen a crecer, vienen a anclar. Y anclar también alimenta.