Así nacemos los Magikitos
Una historia de bosque, alegría y cero solemnidad
Todo empieza con un buen apretón
Los Magikitos nacemos cuando alguien caga en el bosque con alegría. Sí, has leído bien. Ese es nuestro origen y no pensamos ponerle un lacito para que suene más fino.
Entre las hojas se oye una risita. Asoma una nariz, luego unas orejas y, antes de que te subas los pantalones, ya hay un duende opinando sobre tu vida.
La alegría es lo que enciende la chispa. Lo demás lo pone el bosque. Por eso salimos tan distintos y con tan poca vergüenza.
Y después, a dar guerra
Vivimos entre raíces, setas y rincones del bosque de Taramundi. Tenemos nuestros líos, nuestras manías y una facilidad tremenda para meternos donde nadie nos ha llamado.
Nos llamamos guardianes de la alegría cotidiana. Eso puede ser contarte un chiste, acompañarte un rato o recordarte que llevas veinte minutos buscando las gafas que tienes en la cabeza.
Ven al bosque
Un trocito de bosque en internet
Aquí guardamos cuentos, chistes, palabras curiosas y figuras artesanales que nos ponen cara. También hay un bosque para explorar. Puedes entrar, curiosear y quedarte un rato.
Las voces las trae la gente. Las risas se comparten. Y las figuras se muestran por amor al arte, sin venderse. Así crece esta casa, con lo que cada cual tiene ganas de aportar.
Lo que nos mueve