Bases de los concursos
Las mismas para todos, y en dos minutos
¡En busca del Mejor Chistaco! activo hasta el 25 de septiembre Premio: 100€
Cómo funciona
Cómo se entra
No hay que apuntarse a nada. Todo lo que publiques en la sala del concurso, en su idioma y dentro de sus fechas, entra solo. Si ya habías publicado algo dentro de ese rango, también compite. No hace falta tener cuenta: se puede participar de anónimo.
Puedes mandar tantas piezas como quieras: cada una compite por su cuenta, así que cuantas más traigas, más posibilidades tienes. Lo que no vale es mandar la misma cosa varias veces para ocupar más sitio en la lista.
Quién decide
Lo deciden las setas de la gente, no nosotros. Cualquiera que entre puede votar del 1 al 5 en cada pieza, un voto por aparato, y se puede cambiar de opinión cuando quiera.
La lista no ordena por la media pelada, porque entonces una sola persona dando cinco setas adelantaría a cuarenta dando cuatro y media. Ordena por el límite inferior del intervalo de Wilson al 95 %, que es la forma estándar de ordenar valoraciones: con pocos votos la pieza espera abajo hasta que la oiga más gente, y con muchos se queda donde de verdad le toca. Sin ningún voto todavía, al final de la lista.
La fórmula exacta, para quien quiera comprobarla:
- S es la puntuación con la que se ordena la lista: cuanto más alta, más arriba.
- x̄ es la media de setas de la pieza, del 1 al 5.
- p̂ es esa media llevada a una escala de 0 a 1: un 1 vale 0 y un 5 vale 1.
- n es cuánta gente ha votado la pieza.
- z vale 1,96, que es el nivel de confianza del 95 %: cuanta menos gente ha votado, más se descuenta.
Cuándo se cierra
En cuanto pasa la fecha de fin, el resultado se sella: se guardan los puestos y los números tal y como estaban en ese momento, y ya no se mueven.
Las setas siguen abiertas después, porque las piezas siguen vivas y la gente sigue votándolas — pero esos votos ya no cambian el acta. Quien ganó, ganó.
El podio y los setines
Los tres primeros se llevan setines: 1.000 el primero, 500 el segundo y 250 el tercero. Se reparten solos en cuanto el resultado se sella, así que no hay que reclamar nada.
Y se queda una medalla en tu perfil, de oro, plata o bronce, con el enlace a ese concurso para siempre. Los setines no se canjean por nada: son reputación, no monedas.
Lo que hay que saber
Qué no entra
Fuera lo que hace daño: racismo, machismo, homofobia y cualquier otra forma de odio; violencia real o amenazas; acoso a una persona concreta; contenido sexual explícito; y los datos de alguien que no eres tú (su nombre y apellidos, su teléfono, dónde vive).
Un taco no es un problema y el humor negro tampoco: aquí se habla como se habla en la calle. Lo que se retira, sin avisar y sin discutirlo, es lo de arriba. Y si se retira una pieza que estaba compitiendo, sale de la lista y las demás cierran filas.
El premio
Cada concurso dice el suyo en su página. Se lo lleva quien acabe primero en la clasificación cuando el concurso se cierra.
Y para ganar hay que tener la cuenta creada. Participar de anónimo vale, pero si no sabemos quién eres no hay forma de darte el premio, por muy primero que quedes: créala con tu email o con Google antes de que se cierre.