El bosque de los Magikitos
Un mundo pixel art para explorar desde el navegador, sin descargar nada
¡En busca del Mejor Chistaco! activo hasta el 25 de septiembre Premio: 100€
Un bosque que se juega, no solo se lee
Elige un duende y sal al claro. No hay meta que alcanzar ni nadie a quien ganar: el bosque está para recorrerlo, curiosearlo y descubrirlo poco a poco, a tu ritmo.
Gratis, en el navegador, en el móvil o en el ordenador. La partida se guarda sola.
Qué es esto
El bosque donde viven los duendes de la casa, dibujado a mano, sin adversarios.
Explorar sin prisa
Pradera, río, sauces y el jardín de los humanos: un solo bosque que se cruza a pie o en barca, sin pantallas de carga en medio.
Curiosear y recoger
Lo que encuentras por el camino va al saco y sirve para construir y para las travesuras que esconde cada rincón.
Un bosque de todos
Los demás jugadores pasean por el mismo bosque, y lo que construyen se queda: un claro compartido que crece con la comunidad.
Cómo se juega
No hay tutorial porque no hace falta.
Toca para ir
Toca el suelo y el duende va hasta allí esquivando lo que haya. Toca algo para usarlo, o a alguien para hablar.
Mueve el dedo para andar
Apoya el dedo donde quieras y muévelo: el duende anda hacia allí, como con una flecha del teclado. Pellizca para acercar o alejar.
Teclado, si lo tienes
Flechas o WASD para moverte y espacio para correr o remar más rápido.
El bosque se cuida solo
No hay moderadores ni paneles: el bosque se regula por el mundo y por la gente.
Construir cuesta más donde ya hay mucho
Cada celda de camino se paga con gravilla y cada celda de valla con palitos, y el precio se dobla cada vez que el claro está un poco más cubierto. La gravilla la cambia el constructor en su almacén, cinco setas por saco. Nunca dice que no: simplemente deja de salir a cuenta.
La hierba vuelve
Un tramo de camino que nadie pisa se cubre de hierba solo, de las puntas hacia dentro. Los caminos que la gente usa se quedan; los caprichos se van. Un camino que se muere se salva andando por él.
La bombita
Quitar lo que hizo otra persona es una historia: una bombita con un mensaje, cinco horas de mecha y alguien que pasa con una tenaza y decide. Se consiguen superando pruebas, una de cada por persona, en sitios distintos del bosque.
Tu duende, tu partida
Entras sin registrarte: eliges tu duende y la partida se guarda en tu navegador. Con cuenta de Magikitos se guarda en la nube y puedes construir en el mapa público.
Sin combates, sin vidas, sin cronómetros. Para peques y para mayores que quieran perderse un rato.
¿Entramos?
El primer claro está a un toque. Cuando quieras volver a la web, el logo de la casa te trae de vuelta.