La danza del agua: remolinos que también “se aparean”
Curiosidad¿Puede un remolino perseguir a otro como si fueran el ratón y el gato?
Sí, y es de lo más raro de ver: dos vórtices cercanos pueden interactuar y hacer una especie de baile. Si giran en el mismo sentido, tienden a orbitarse y, con el tiempo, pueden fusionarse en uno más grande. Si giran en sentidos opuestos, se “empujan” el uno al otro y pueden separarse o deshacerse antes.
Esto no es poesía, es dinámica de fluidos. Se observa en el océano, en atmósfera y hasta en laboratorios con tintes de colores, donde parece que el agua está tramando una novela.
Lo más Magikito es la moraleja absurda: hay cosas que, cuando se parecen, se juntan y hacen un lío mayor. Y otras que, por llevar la contraria, se disuelven rápido.
Si hoy te notas en “modo remolino”, mírate con cariño: igual solo estás buscando con quién girar sin desparramarte.