Qué es eso del eco y por qué se produce
Ciencia¿Alguna vez has sentido que el bosque te contesta?
Un eco no es magia, es el sonido haciendo turismo: sale de tu boca, viaja como una onda invisible, rebota en una superficie dura (como una roca o un barranco) y vuelve a tus oídos con retraso. Para que tu cerebro lo identifique como un "eco" separado de tu voz original, el sonido tiene que viajar al menos 34 metros en total (ir y volver). Como el sonido corre a unos 343 m/s, ese viaje le lleva justo 0,1 segundos; el tiempo mínimo para que no se nos amontone la frase en la cabeza.
Pero en el bosque, lo que solemos escuchar no es un eco limpio, sino una reverberación. Aquí el sonido no rebota en una sola pared, sino que choca contra miles de troncos, rocas y el suelo a la vez. Son tantos mini-rebotes tan seguidos que no llegan por separado, sino que se mezclan y vuelven el sonido más "gordito", como si el aire se pusiera una manta acústica de musgo. Por eso un “hola” puede sonar a “hooo-laaa” y un estornudo a criatura legendaria.
Nosotros lo aprovechamos: si el día viene raro, le susurramos al bosque algo amable y dejamos que esos miles de rebotes lo repitan hasta que el aire se lo crea.